Saltar al contenido
Domingo, 4 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Deportes ›
Deportes /

Nadal volvió a empuñar la raána y festejó a lo grande: ganó la final de su propia fiesta

El mallorquín regresó a una cancha tras 683 días y se quedó con el desempate del Rafa Nadal Academy Slam junto a Carlos Moyá, en una tarde que mezcló nostalgia, risas y mucho desodorante para el orgullo de Manacor.

Por Matías SalvatierraDeportes · · hace 2 h
Nadal volvió a empuñar la raána y festejó a lo grande: ganó la final de su propia fiesta

Lo dije siempre y lo sostengo: a Rafael Nadal no se lo puede soltar en ninguna cancha sin que termine ganando algo. Aunque sea una joda, aunque la rodilla le pida clemencia, aunque él mismo avise que no va a competir. Volvió después de 683 días sin pegar un drive y se llevó el desempate del primer Rafa Nadal Academy Slam, en Manacor, junto a su viejo compañero Carlos Moyá. La víctima: Andy Murray y Fabio Fognini, en un super tie-break que cerró la serie de dobles.

Diez años de academia y un día a pura galerna

La excusa fue el cumpleaños: la academia de Nadal cumplió una década y el dueño de casa convocó a ocho retired (perdón, ocho jugadores retirados) para celebrarlo dentro del rectángulo. Nadal jugó tres de los siete cruces, todos en formato super tie-break, y se guardó la final para el último suspiro.

Antes de salir a la cancha, el español avisó por las dudas: "Hoy no vais a ver a un Rafa competitivo, lo de hoy es para disfrutar". Y lo dijo con la cara de quien sabe que, aun así, le va a ganar a medio mundo.

Los equipos: Nadal contra Murray, todos contra todos

La tarde se partió en dos bandos. Con Nadal se alinearon Moyá, Richard Gasquet y David Ferrer. Del lado británico, Murray capitaneó a Dominic Thiem, Marat Safin y Fognini. Así se completó el reparto de los ocho protagonistas que fueron rotando hasta la definición, con Moyá como socio fijo del dueño de casa en el cruce decisivo.

El humor como marca registrada

Después del triunfo, Nadal se definió con una sinceridad que duele y divierte a la vez: "Algo único por lo mal que me veo, eso sin ninguna duda". Y agregó, ya con el corazón en la boca, que pegarles a las pelotas delante de los vecinos de su pueblo tuvo un significado que no se compra con dinero.

“Hoy no vais a ver a un Rafa competitivo, lo de hoy es para disfrutar.”Rafael Nadal

(Mientras tanto, en el predio, algunos se preguntaban si la dirigencia del tenis español le devolvería el guiño con un partido oficial. Pero esa es otra historia.)

MS

Te puede interesar