Messi va por la novena: el Balón de Oro que nadie se atreve a regalarle
A los 39 años y después de una final del Mundo que se le escapó contra España, el rosarino vuelve a la pelea por el Balón de Oro con Kane, Yamal, Mbappé y Rodri como rivales de peso.
Acá va mi toma de posición sin vueltas: este Balón de Oro ya huele a Messi, le guste a quien le guste. Y le moleste a quien le moleste. El rosarino volvió a cargar con la selección hasta una final del Mundo con 39 años, en un Mundial que era una despedida con piernas, y encima compitió la Bundesliga con el diario del lunes en la mano. Eso no se compra con marketing ni con novelas europeas.
La ceremonia está marcada para el lunes 26 de octubre en el London Palladium de Londres, con los votos de los cien periodistas que representan a los cien primeros países del ranking FIFA. El período que se evalúa va de julio de 2025 al 19 de julio de 2026, día de la final que Argentina perdió 1 a 0 contra España. Perdió, sí, perdió. Pero llegó. Y eso, en un Mundial a esa edad, es un papelón para cualquiera menos para él.
Una historia que aplasta a cualquiera
- Ocho Balones de Oro en su vitrina: 2009, 2010, 2011, 2012, 2015, 2019, 2021 y 2023.
- Diecisiete nominaciones, catorce podios y un récord de tres distinciones de ventaja sobre Cristiano Ronaldo.
- En 2020 no hubo premio por la pandemia y en 2024 y 2025 quedó fuera de la terna.
- Si levanta la novena estatuilla, la brecha con el portugués se estira a cuatro.
Y acá viene lo que me quema, y lo digo entre paréntesis para que la dirigencia deportiva de turno, esa que siempre encuentra un argumento para bajarle el precio a Leo, tome nota: este tipo sigue siendo candidato con un subcampeonato del mundo encima. Imaginate lo que sería si Argentina ganaba. Iba a haber que inventar una categoría nueva.
El que aparece como rival más serio es Harry Kane. El inglés cerró su temporada en Bayern Múnich con 36 goles en 31 partidos y se llevó la Bundesliga. Claro, después quedó afuera en semifinales de la Champions y también en semifinales del Mundial. O sea, el europeo modelo: muchos goles en la liga, cero en los partidos grandes. Clásico.
Después asoma Lamine Yamal, campeón del Mundo con España a los 17 años y pieza clave del Barcelona que festejó La Liga, aunque quedó en cuartos de la Champions. Mbappé se mete en la conversación con la Bota de Oro del torneo y el título de goleador, pese a una temporada floja con Real Madrid. Y Rodri, elegido mejor jugador del Mundial por la Furia Roja, llega con menos envión por su irregular paso por Manchester City antes de recalar en Barcelona.
“Messi no necesita ganar el Mundial para ganar el Balón de Oro: necesita que lo dejen ser Messi.”Matías Salvatierra, Deportes
Mi pedido irónico al cuerpo técnico de la selección, ya que estamos: en lugar de discutir si Kane o Yamal merecen más, dense una vuelta por el historial. Ocho Balones de Oro, cuatro de los últimos cinco, diecisiete nominaciones, y todavía tienen que explicarnos por qué no gana. Si el lunes 26 de octubre elLondon Palladium vuelve a escuchar su nombre, que nadie se sorprenda. Lo raro sería que no lo llamen.
