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Martes, 6 de octubre de 2026
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Venecia y los 60 inviernos de una esquina de Devoto: la heladería que sostienen tres generaciones de una misma familia

Sobre la Avenida San Martín, en el corazón de Villa Devoto, los hermanos Analía y Adrián mantienen viva desde 1966 una producción diaria de helados artesanales, cafetería y tortas caseras que ya quedó en manos de su sobrino nieto.

Por Florencia CoriaAmbiente y monte · · hace 1 h
Venecia y los 60 inviernos de una esquina de Devoto: la heladería que sostienen tres generaciones de una misma familia

En la esquina de Avenida San Martín 6877, donde la calzada se prolonga hacia el centro de Villa Devoto, la heladería Venecia cumplió seis décadas de actividad continua sin cambiar de vereda ni de dirección postal. La cifra que mejor resume la magnitud del emprendimiento es también la más simple: son sesenta años de apertura ininterrumpida desde la primavera de 1966, en un local que funciona todos los días de 9 a 0.30 y donde el kilo de helado se ofrece actualmente a $25.000. La propuesta combina producción artesanal de helados, cafetería y tortas caseras, en un mismo punto del barrio que hoy conduce la segunda generación de la familia Santa María, con el ingreso reciente de la tercera.

¿Qué se puede encontrar hoy en la carta de la casa?

La producción de helados se elabora a diario y la carta gira en torno a varias líneas bien diferenciadas. Una de las especialidades más reconocidas es el espumón de chocolate, cuya textura se asemeja a la de una mousse liviana. A esa preparación se suman la crema rusa y una serie que denominan venecianos, con variantes de chocolate, dulce de leche y crema de vainilla con nuez caramelizada. Los sabores que sostienen la preferencia del público del barrio continúan siendo el dulce de leche granizado y el sambayón, según relatan los actuales responsables del comercio. En paralelo, la oferta incorpora entre cinco y seis opciones sin azúcar, una línea inspirada en golosinas y, más recientemente, el chocolate Dubai, que se sumó a las propuestas de los últimos años. Las tortas caseras que se sirven en el salón son elaboradas por Analía Santa María, quien estudió pastelería y comparte la atención junto a su hermano Adrián.

¿Cómo fue el camino que llevó a la familia hasta el mostrador?

El vínculo de los Santa María con la casa comenzó cuando Rubén Enrique Santa María ingresó como empleado del emprendimiento original. Los fundadores del local habían sido Eduardo Bernal y Eduardo Arzac, socios que con el tiempo decidieron separarse; Rubén adquirió entonces el negocio mediante el pago de cuotas mensuales y, junto a su esposa Beatriz Ofelia Fernández, conocida como Betty, sostuvo la actividad a lo largo de los años. Durante los primeros tiempos la vida familiar transcurría dentro del propio establecimiento, ya que la pareja llegó a dormir en una habitación del fondo, contigua a los motores de las máquinas productoras de helado. Cuando Rubén enfermó, Adrián se hizo cargo de la producción con apenas 17 o 18 años y permaneció al frente del oficio. Tras la muerte de ambos padres, Analía y Adrián quedaron a cargo del comercio, al que más tarde se sumó Gianluca, nieto de los dos, integrando la tercera generación que ya trabaja en el local.

¿Qué reconocimiento llegó con el aniversario número sesenta?

En septiembre, cuando se cumplieron las seis décadas de la apertura original, la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (AFADHYA) entregó a los responsables de Venecia un reconocimiento por la trayectoria ininterrumpida desde 1966. La distinción fue recibida por Analía y Adrián en el mismo punto de Avenida San Martín donde sus progenitores habían tomado el control del emprendimiento. La familia también concretó en los últimos años la apertura de una sucursal en las cercanías de la plaza de Devoto, lo que extendió la presencia de la marca en el barrio sin alterar la fisonomía del local original.

“Ahora recibimos a los nietos de quienes venían con sus abuelos al local.”Adrián Santa María, responsable de producción de Heladería Venecia

¿Qué dice el territorio y qué dice la ley sobre este tipo de producción?

En el terreno, el comercio se sostiene con producción diaria propia, atención al público a lo largo de casi todo el horario comercial y un equipo reducido que incluye a miembros de tres generaciones de la misma familia, además del personal adicional que colabora en cada jornada. La clientela está compuesta en buena medida por familias del propio barrio que mantienen la costumbre de acercarse tras la comida y por visitantes que conocen la casa a partir del boca a boca barrial. En el plano normativo, la actividad de los fabricantes artesanales de helados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se encuadra dentro de las regulaciones bromatológicas locales y los estándares de buenas prácticas de manufactura que aplican a la elaboración de alimentos. El reconocimiento otorgado por AFADHYA se suma a los controles que la propia organización realiza sobre sus miembros y refleja, en este caso, la continuidad de un mismo punto de venta durante seis décadas, un dato infrecuente en el universo de los comercios gastronómicos de la Ciudad.

FC
Florencia CoriaAmbiente y monte

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