Saltar al contenido
Martes, 27 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Por qué un resultado normal de azúcar en sangre no cuenta toda la historia

El médico Mark Hyman explicó que la resistencia a la insulina puede desarrollarse durante años sin alterar la glucosa en ayunas. Qué información suma otro análisis y qué hábitos pueden ayudar.

Por Griselda VillavicencioSociedad y salud · · hace 2 h
Por qué un resultado normal de azúcar en sangre no cuenta toda la historia

Cuando recibimos un análisis y vemos que la glucosa está dentro de los valores esperados, es comprensible sentir alivio. Sin embargo, ese resultado no alcanza por sí solo para conocer cómo está respondiendo el organismo al azúcar: puede haber una dificultad previa que todavía no se refleje en ese número.

El médico Mark Hyman advirtió que una persona puede mantener la glucosa en ayunas en niveles normales y, al mismo tiempo, tener la insulina elevada. En ese caso, el páncreas puede estar produciendo cada vez más de esta hormona para sostener estable el azúcar en sangre, un proceso que, según explicó, puede prolongarse durante años antes de que la glucosa aumente.

El dato que puede quedar afuera del control

La hemoglobina glucosilada, que muestra un promedio de la glucosa de los últimos dos o tres meses, tampoco permite descartar por sí sola la resistencia a la insulina. Hyman señaló que incluso con ese resultado y la glucosa en valores normales puede existir una insulina elevada.

Por eso propuso sumar la medición de insulina en ayunas a los controles habituales. Es un estudio que, en la mayoría de los casos, no forma parte de los análisis anuales de rutina y que puede aportar información adicional sobre el riesgo metabólico. La indicación y la interpretación de los estudios conviene conversarlas con un profesional de salud.

Qué pasa después de comer

También puede ser útil observar la respuesta de la glucosa a las comidas. Que suba después de comer es normal; lo que varía es cuánto aumenta y cuánto tarda en volver a bajar. En esa respuesta intervienen, entre otros factores, el tamaño de las porciones, el orden de los alimentos, el descanso, el estrés, la actividad física y la genética.

  • Hyman recomendó priorizar verduras, proteínas y fibra, además de grasas saludables presentes en la palta, el aceite de oliva, los frutos secos y las semillas.
  • También sugirió reducir el azúcar y los almidones, y prestar atención a cómo se combinan los alimentos durante una comida.
  • Entre las medidas que mencionó figuran caminar entre diez y veinte minutos después de comer, hacer ejercicios de fuerza y actividad aeróbica, y ocuparse del manejo del estrés.

El descanso también forma parte del panorama que describió el médico. La idea no es mirar un solo alimento ni sacar conclusiones por cuenta propia a partir de un único resultado, sino considerar el conjunto de hábitos y consultar para entender qué muestran los análisis de cada persona.

Griselda Villavicencio, Sociedad y salud

GV
Griselda VillavicencioSociedad y salud

Te puede interesar