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Viernes, 16 de octubre de 2026
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En Perú, uno de cada ocho empleados está dispuesto a hacer clic en un enlace sospechoso por 30.000 dólares

Un relevamiento de Kaspersky expuso cuánto dinero hace falta para que un trabajador ignore las pautas de seguridad corporativa y qué tan expuesto queda el sistema.

Por Milagros TrejoTecnología y ciencia · · hace 1 h
En Perú, uno de cada ocho empleados está dispuesto a hacer clic en un enlace sospechoso por 30.000 dólares

Una investigación de la firma de ciberseguridad Kaspersky mostró que el 12% de los trabajadores peruanos consultados reconocería que haría clic en un enlace sospechoso si la recompensa económica fuera lo suficientemente alta, en el orden de los 30.000 dólares. La cifra no se limita a una hipótesis: para la empresa promedio equivale a varias personas con acceso a la red corporativa dispuestas a exponer los sistemas a cambio de un incentivo económico.

El informe profundiza en ese 12% y lo separa en dos grupos. El 11% dudaría antes de aceptar la propuesta, pero terminaría interactuando con el enlace, mientras que el 1% lo haría sin pensarlo. La mayoría descartaría la oferta, aunque el dato revela que la protección de una compañía no depende únicamente de la tecnología que tenga instalada.

Cómo se midió y qué se preguntó

Kaspersky planteó a los encuestados un escenario directo: recibir un enlace aparentemente legítimo a cambio de dinero. Las respuestas se clasificaron según la reacción declarada. Los números corresponden a trabajadores de empresas peruanas, dentro de una muestra más amplia relevada por la compañía en la región.

El 26% de los consultados respondió que consultaría con el área de Tecnología de la Información antes de hacer clic. Para la empresa, eso aparece como un canal de reporte todavía insuficiente: tres de cada cuatro personas no pensaron en escalar la situación antes de tomar una decisión.

Por qué ese clic puede salir caro

Los enlaces maliciosos suelen dirigir a páginas diseñadas para capturar contraseñas, instalar programas dañinos o recolectar información corporativa. Cuando el equipo comprometido accede a archivos compartidos, cuentas empresariales o sistemas de gestión, el incidente puede extenderse más allá del dispositivo original.

“No basta con esperar que una persona reconozca un enlace sospechoso, especialmente cuando existen incentivos que pueden llevarla a tomar una mala decisión.”Leandro Cuozzo, analista del equipo de investigación de Kaspersky para América Latina

Qué medidas concretas recomendó el informe

  • Simulaciones de phishing para medir la reacción de cada equipo ante amenazas controladas.
  • Aplicación del principio de mínimo privilegio, limitando los permisos de cada cuenta a lo estrictamente necesario.
  • Habilitación de canales seguros para que los empleados informen situaciones sospechosas sin temor a represalias.
  • Capacitación continua acompañada de protocolos claros de reporte.
  • Herramientas que bloqueen el contenido malicioso antes de que llegue al usuario final.

La conclusión del estudio apunta a un problema de diseño: muchas compañías invierten en software de protección y descuidan la formación práctica de quienes operan los sistemas. Una solución técnica no cambia la conducta de alguien que, ante un incentivo concreto, decide ignorar los procedimientos.

MT
Milagros TrejoTecnología y ciencia

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