Octubre llega con un 1,65% de aumento a las jubilaciones, pero el bono de $70.000 sigue congelado desde marzo de 2024
La mínima pasará a $435.662,86 y, con el refuerzo, a $505.662,86. La PUAM, las pensiones no contributivas y las asignaciones también se actualizan, mientras se espera una definición sobre la continuidad del complemento que no se mueve hace más de un año.
Parado en la tranquera del campo, con la térmica del otro día todavía pegada en la espalda, miro el teléfono y aparece la confirmación que ya imaginaba: las jubilaciones de octubre se van a mover apenas un 1,65 por ciento. Es el número que sale de aplicar la fórmula de movilidad al 1,7 por ciento que midió el INDEC para agosto, y que dejó una suba del 21,3 por ciento en lo que va del año y del 33,5 por ciento en los últimos doce meses. La movilidad es automática, no hace falta un decreto específico, y el aumento llega como siempre: dos meses después de la inflación que se toma como referencia.
El pozo de agua del alambrado de la tranquera está más bajo que nunca, y la comparación con las jubilaciones mínimas se me cruza sola, porque del otro lado del mostrador de Anses la cosa viene parecida. La jubilación mínima pasará a $435.662,86. Ahora bien, ahí aparece el dato fino, el que duele: si el Gobierno mantiene el bono extraordinario de $70.000, el ingreso total de quienes cobran ese piso va a llegar a $505.662,86. Lo que suena a buen número pierde fuerza cuando uno recuerda que ese refuerzo está congelado desde marzo de 2024. El haber sube, pero el bono no. El porcentaje efectivo de aumento para los jubilados de menores ingresos queda, entonces, por debajo de lo que dice la fórmula en el papel.
Los nuevos valores de octubre, número por número
- Jubilación mínima: $435.662,86 (con bono, $505.662,86).
- Haber máximo: $2.932.174, sin complemento.
- PUAM: $348.530,28.
- Pensiones No Contributivas: $304.965,61.
- Pensión Madre de 7 Hijos: $435.662,86, toma como referencia la mínima.
- Asignación Universal por Hijo (AUH): $156.552,29.
- AUH por Discapacidad: $509.748,28.
En el universo del Sistema Integrado Previsional Argentino son cerca de tres millones las personas que cobran la mínima y reciben el complemento. A ese grupo se suman alrededor de un millón y medio de beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor y de las pensiones no contributivas, que también forman parte del esquema de refuerzos. El bono, hay que repetirlo, no se incorpora al haber ni entra en el cálculo del aguinaldo: es un parche que se paga aparte y que, como no se actualiza, se va licuando mes a mes frente a una inflación que, aunque más baja, sigue corriendo.
La continuidad del refuerzo de $70.000 es, a esta altura, la variable abierta del mes. A diferencia de la movilidad, que se aplica por ley, el bono requiere una definición específica para cada período y todavía no fue confirmado oficialmente para octubre. El Ejecutivo viene prorrogándolo por decreto desde hace más de un año, y mientras tanto, en las casas de los jubilados del interior profundo, donde el monte no vota y los precios de la verdulería y la farmacia se cobran al contado, la cuenta no cierra. Yo lo veo cada vez que paso por la estación de servicio del pueblo: el playero me cuenta que su vieja cobra la mínima, y que con el bono le alcanza justo para la medicación y la garrafa. La promesa incumplida tiene fecha: marzo de 2024, cuando el complemento se fijó por última vez. Desde entonces, el hilo se cortó y nadie lo ató de nuevo.
