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Mirtha Legrand cerró la tanda de antibióticos y se queda unos días más en el Mater Dei: la abuela sigue mirando sus programas desde la clínica

La conductora, de 99 años, completó el esquema farmacológico por su cuadro respiratorio y permanece hospitalizada con buena evolución. Juana Viale continúa al frente de sus ciclos y contó que su abuela le hace devoluciones de lo que ve en la pantalla.

Por Ignacio SayagoCultura y folclore · 28 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Volvió a caer la tarde sobre el sanatorio Mater Dei y el parte médico del lunes 28 de septiembre dejó una pequeña tranquilidad en medio de la zozobra que viene arrastrando la familia. Mirtha Legrand, nuestra Mirtha, terminó el tratamiento con antibióticos que le habían indicado para el cuadro respiratorio que la trajo de vuelta a la internación el 18 de este mes, y los profesionales que la atienden describieron una evolución favorable. La buena noticia, sin embargo, viene con un asterisco: por ahora no hay fecha de regreso a casa, porque los médicos prefieren que la diva siga bajo observación unos días más, en una habitación donde la cuidan y la miman como se merece una figura de 99 años que lleva más de seis décadas sentada del mismo lado de la mesa.

El comunicado lleva la firma del director médico de la institución, Enrique Echagüe, y además de comunicar la finalización de la tanda de antibióticos, dejó dos datos que a mí, como cronista del corazón del espectáculo argentino, me parecieron tan importantes como el parte clínico. El primero es que la conductora está acompañada por su familia, o sea que Marcela Tinayre, Juana Viale y Nacho Viale están turnándose para que la abuela no esté sola ni un minuto. El segundo, que la institución transmitió el agradecimiento de Legrand por las muestras de afecto que llegaron desde todo el país. Si el cuadro no se modifica, la próxima actualización médica está prevista para el miércoles, así que en estas cuarenta y pico de horas la expectativa sigue siendo la misma, esperar y rezar un padrenuestro a la patrona de la televisión.

Una historia clínica que arrancó con un resfrío y terminó en dos internaciones

El recorrido de este septiembre fue más sinuoso de lo que cualquiera hubiera imaginado cuando arrancó el mes. La primera internación comenzó por un cuadro gripal que derivó en una bronquitis persistente, y después de varios días de atención en el mismo Mater Dei, Mirtha recibió el alta el 13 de septiembre. La idea era que la convalecencia siguiera en su domicilio, y por unos días pareció que la historia se cerraba ahí. Cinco días más tarde, el 18 de septiembre, la conductora volvió al sanatorio por dificultades respiratorias y un cuadro compatible con neumopatía, lo que obligó a retomar estudios, tratamiento antibiótico y supervisión médica constante.

“La abuela está mejorando muy bien, y desde la clínica sigue mirando el programa y me hace devoluciones de todo lo que ve en la pantalla.”Juana Viale, durante la apertura de La Noche de Mirtha

Mientras la convalecencia sigue su curso, hay una mesa que no puede esperar. La última vez que Mirtha Legrand se sentó al frente de su ciclo fue el 29 de agosto, y desde entonces su nieta Juana Viale tomó las riendas tanto de las emisiones de La Noche de Mirtha como de los almuerzos dominicales. En más de una apertura, Viale contó con esa mezcla de ternura y profesionalismo que le sale natural que su abuela sigue las emisiones desde la clínica y le hace devoluciones de lo que ve. La escena tiene algo de esas películas de sobremesa que mirábamos con la vieja, cuando la familia se juntaba alrededor del televisor y la abuela era la que opinaba de todo con un comentario punzante y cariñoso a la vez.

Una semana clave para la vuelta a casa

Las actualizaciones de los partes médicos vienen describiendo una mejoría gradual. El comunicado del 25 de septiembre ya había destacado que Legrand había incrementado la actividad física junto al equipo de kinesiología, una señal que los médicos suelen leer como un paso adelante en cualquier recuperación de una persona grande. En esa misma comunicación, la institución había remarcado que la decisión era mantenerla hospitalizada hasta completar la recuperación y poder retomar sus actividades cotidianas. Ahora, con la antibioterapia cumplida, el objetivo pasa a ser consolidar esa mejoría y ganar unos días más de estabilidad antes de pensar en el alta definitiva.

Durante la internación la visitaron, además de los profesionales de la salud, su hija Marcela Tinayre, sus nietos Juana Viale y Nacho Viale, y su bisnieta Ámbar de Benedictis, que cada tanto se asoma por el sanatorio con la misma sonrisa pícarra de la abuela. Por ahora, el seguimiento continúa en el Mater Dei, y la familia prefiere no apurar los tiempos. La mía, que es de esas que se crio mirando a Mirtha los domingos a la tarde mientras sonaba el bombo de algún asado en el patio de la casa de mi vieja, va a seguir prendiendo una vela cada noche hasta que la noticia del alta llegue. Si a vos te pasa lo mismo, ya sabés: este finde hay peña, y al menos un brindis tiene que ir dedicado a la Chiqui.

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Ignacio SayagoCultura y folclore

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