Siete capítulos para volver a Steinbeck: Netflix reabre la herencia de los Trask
La plataforma estrena una miniserie de época basada en la novela de John Steinbeck, con guion de Zoe Kazan y un elenco encabezado por Florence Pugh, Mike Faist y Christopher Abbott.
Netflix acaba de estrenar "Al este del Edén", una miniserie de siete episodios basada en la novela homónima de John Steinbeck. Es una de esas propuestas que uno mira con atención desde el primer capítulo, porque toca una historia que muchos lectores llevan años guardando en la memoria y que ahora llega con otro formato, otro ritmo y otra mirada.
La adaptación está firmada por Zoe Kazan, nieta del director Elia Kazan, quien en 1955 había llevado la misma historia al cine en una versión que quedó grabada en el imaginario del público. Esa cercanía familiar con la tradición del relato le suma un peso particular a la nueva versión, que vuelve sobre un material ya conocido para contarlo de otra manera.
Una trama de herencias y traiciones
La historia arranca a comienzos del siglo XX, en Estados Unidos, con la aparición de Cathy Ames, que trastoca la vida de los hermanos Adam y Charles Trask. Ambos fueron criados de manera muy diferente por un padre de carácter difícil, y una herencia familiar pone en marcha una cadena de traiciones y rivalidades que alcanza a la generación siguiente. Adam intenta construir una vida propia en el valle de Salinas, en California, mientras Cathy enfrenta las expectativas que la época impone a las mujeres y toma decisiones que marcan el destino de quienes la rodean.
Los temas que la serie puede sostener
Según el material de prensa, la miniserie recorre temas que la novela despliega a lo largo de cientos de páginas y que una película no llega a cubrir. Entre ellos aparecen los siguientes:
- Los conflictos territoriales.
- Las tensiones raciales.
- La pregunta de si los hijos están condenados a repetir los errores de sus padres.
Para el espectador adulto, que quizás vio el clásico del cine o leyó la novela hace años, esa última pregunta resulta la más interesante. Obliga a mirar a los personajes no solo por lo que hacen, sino por lo que heredan, y a preguntarse hasta qué punto una familia puede cortar con lo que le dejaron sus mayores.
El elenco reúne a Florence Pugh, Mike Faist y Christopher Abbott, y la producción pone especial cuidado en la fotografía y en la ambientación de época. Son dos elementos que le dan a la serie un acabado visual de escala cinematográfica, según el propio material de difusión. Yo, personalmente, me quedo con esa sensación de que cada escena está pensada para que el peso de la familia se sienta en el cuerpo, más allá de los diálogos.
La miniserie aspira a competir en los principales premios de la industria, entre ellos los Globos de Oro y los Emmy, en una temporada en la que las plataformas de streaming apuestan con fuerza al formato de miniserie de prestigio. Más allá de lo que pase en las ceremonias, lo cierto es que el proyecto vuelve a poner sobre la mesa una historia que sigue hablando de las familias y de lo que se transmite de una generación a otra.
