La secuela de "Prácticamente magia" llega al cine y se da el gusto de ganarle a la original
Con Sandra Bullock y Nicole Kidman de vuelta en sus papeles, la continuación consigue mejor nota del público y de la crítica en su primer fin de semana en salas, aunque los números dejan preguntas abiertas sobre el futuro del filme en la taquilla.
Arrancamos por donde arrancan muchas cosas del cine que uno quiere de verdad: el runrún del patio, el murmullo antes de que se abran las puertas. La secuela de "Prácticamente magia" se plantó en las salas norteamericanas este fin de semana y, contra lo que muchos temían, le pasó por encima a la película que le dio origen en casi todos los indicadores que se pueden medir en las primeras horas. Yo que ya peino canas y vi la original cuando todavía usaba el walkman, le cuento lo que dicen los números sin adornar la cosa.
En el sistema CinemaScore, que es la maquinita esa que le entrega una nota al público cuando sale del cine el día del estreno, la nueva entrega se llevó una B+, mientras que la primera, allá por 1998, se había tenido que conformar con una B-. No es una calificación de fiesta, claro, pero marca una diferencia concreta entre el punto de partida de aquella historia y lo que sintió la gente esta vez al apagar las luces y volver a su casa.
La crítica la recibe mejor, pero sin sacar pecho
En Rotten Tomatoes, el sitio donde se juntan las reseñas de los especialistas, la secuela arrancó con un 39% de comentarios positivos, apenas por encima del 31% que acumula la original. O sea, una mejora real pero chiquita, de esas que no invitan a festejar en la redacción. Para ponerlo en criollo: la película no es un desastre, pero tampoco es la clase de estreno que hace sacar el corcho a los críticos.
Mi vieja, que tiene esa costumbre de preguntar antes que yo si la película vale la entrada, me decía siempre que las notas hay que mirarlas con cuidado. Acá tiene razón doble: la primera entrega llegó al cine sin un público propio que la estuviera esperando, y se fue construyendo de a poco, película tras película, hasta convertirse en un clásico de esas que pasan a la madrugada por cable. La secuela, en cambio, convoca sobre todo a la gente que ya vio y quiso a la original, y eso suele inflar un poco las primeras mediciones.
La caja y la cuenta que todavía no cierra
En el ránking de recaudación, la película se subió a lo más alto de la taquilla estadounidense en su fin de semana de estreno. Ahora bien, con un presupuesto de 75 millones de dólares, los que miran los números desde afuera dicen que la cosa necesita varias semanas de buen piso para que Warner vea el retorno. La primera parte no fue un éxito en su momento y se transformó en filme de culto con el tiempo, así que el recorrido largo sigue siendo una carta posible para esta continuación.
- CinemaScore de la secuela: B+, frente a la B- de la original de 1998.
- Rotten Tomatoes: 39% de aprobación para la secuela, contra 31% de la primera entrega.
- Presupuesto de la película: 75 millones de dólares.
- Posición en la taquilla: primera en su fin de semana de estreno en Estados Unidos.
- Distancia entre ambas películas: 27 años desde el estreno original.
Como le decía a mi viejo cuando me preguntaba qué esperaba de esta vuelta: uno quiere que los números acompañen, pero también quiere que la película encuentre su propia gente con el paso de los meses, como pasó con aquella a la que muchos le dieron la espalda en la sala y después la fueron a buscar al videoclub del barrio. Si la secuela repite ese camino o si el estreno fue su techo, es algo que recién empieza a escribirse. Por lo pronto, este finde pinta bien para arrimar la reposera al patio y volver a ver la primera, que nunca viene mal. Y ya que estamos, si andan por Buenos Aires y quieren peña con guitarreadas y empanadas, nos vemos el sábado en la de siempre.
Te puede interesar
