Francia le soltó la mano a Infantino y ahora todos miran de reojo a Zúrich
La Federación Francesa votó por unanimidad retirar su respaldo al suizo y abrió una caja de Pandora que ya tiene a Inglaterra y a la UEFA en pie de guerra. Mientras Infantino insiste en seguir hasta 2031, el Mundial privatizado sigue siendo la gran herida.
Tomemos posición de arranque: lo de Infantino ya no es un cortocircuito aislado, es un incendio con público. La Federación Francesa de Fútbol acaba de oficializar lo que en los pasillos de la UEFA se viene masticando hace meses: el apoyo a Gianni Infantino para su reelección en la FIFA se cayó a pedazos. Y se cayó por unanimidad. Una palabra que, en el fútbol, suele aparecer solo cuando alguien tocó el fondo.
Lo concreto: el comité ejecutivo de la FFF resolvió quitarle el respaldo al suizo de cara a las elecciones de marzo de 2027. El argumento central es la ruptura de los acuerdos de confianza que habían avalado el respaldo original, aquel del 29 de junio. Traducido: nos vendieron una cosa y empezaron a hacer otra.
El detonante fueron los 4.200 palos verdes
La gota que rebalsó el vaso fue la idea de Infantino de vender participaciones de la Copa del Mundo a fondos de capital privado por cerca de 4.200 millones de dólares. O sea, paquetizar el torneo más grande del planeta y ponerlo en la vidriera de Wall Street. La resistencia dentro de la UEFA y de varias confederaciones fue tan fuerte que el proyecto se archivó a comienzos de agosto. Pero acá está lo clave: aunque la venta se frustró, el daño ya estaba hecho.
“Aunque este proyecto ha sido abandonado de manera definitiva gracias a una respuesta concertada dentro de la UEFA junto con varias otras confederaciones, la cuestión de la gobernanza de la FIFA no puede considerarse resuelta. Las iniciativas recientes del presidente han dañado gravemente la imagen y la unidad del fútbol.”Comunicado oficial de la Federación Francesa de Fútbol
A la lectura en frío, la frase es un torpedo. La FFF no se limita a marcar una diferencia política: directamente habla de imagen dañada y de unidad rota. Para una federación que históricamente camina con perfil bajo en los debates globales, esto es un gesto de magnitud.
Francia no está sola, y eso le complica el sueño a Infantino
Porque acá no se trata de un capricho galo. Inglaterra ya tomó una postura similar, y la UEFA mantiene una línea de confrontación que incluyó amenazas concretas de boicot a torneos oficiales. Infantino, que igual confirmó desde Zúrich que va por un mandato adicional que lo dejaría en el sillón hasta 2031, empieza a quedarse con el apoyo flojo de papeles y la foto cada vez más flaca.
Mirando el historial, no es la primera vez que Infantino queda contra las cuerdas en lo institucional, pero sí la primera en que queda tan explícitamente acorralado por dos federaciones pesadas del Viejo Continente en bloque. La pregunta que sobrevuela el escritorio queda abierta para el cierre que a mí, como buen hincha de la coherencia, me sale pedirle al técnico de turno: Infantino, querido, si ya le soltaron la mano Francia e Inglaterra y la UEFA le marca la puerta, lo más sano para el fútbol sería dar un paso al costado antes de marzo. Aunque, claro, pedirle sensatez a alguien que quiso cotizar la Copa del Mundo en bolsa suena casi como pedirle peras al olmo.
