Álvarez abre una puerta legal y le complica el día al Atlético
El delantero argentino acumuló tres faltas de entrenamiento y quedó fuera del partido ante Sevilla. Una normativa española le permite romper su contrato, pero el costo final lo terminaría fijando un tribunal.
La pulseada entre Julián Álvarez y el Atlético de Madrid dejó de ser un simple conflicto dirigencial. El delantero acumula tres entrenamientos consecutivos sin presentarse y quedó fuera del partido ante Sevilla. Mientras tanto, el club rechaza de plano negociar con Barcelona. La historia tieneuna vía de escape legal, aunque todavía no regalada.
Una salida sin acuerdo con el club
El Real Decreto 1006, que regula la relación laboral de los deportistas profesionales en España, permite extinguir el contrato por decisión propia sin necesidad de un acuerdo entre las partes. En el caso de Álvarez, el vínculo con el Atlético se extiende hasta 2030 y establece una cláusula de rescisión de 490 millones de euros. Pero esa cifra no sería necesariamente el punto de partida. Un tribunal español debería evaluar el perjuicio económico real y fijar una indemnización de monto todavía incierto.
El conflicto queda bajo la legislación española porque Atlético de Madrid y Barcelona pertenecen a la misma federación. Por eso, la FIFA no tendría competencia en el caso. Además, una transferencia entre clubes del mismo país no estaría alcanzada por las sanciones deportivas previstas para rupturas de contratos firmados durante el período protegido.
- El contrato de Álvarez con el Atlético de Madrid llega hasta 2030.
- La cláusula de rescisión es de 490 millones de euros.
- Un tribunal español podría fijar una indemnización diferente.
- Barcelona asumiría responsabilidad subsidiaria si se concreta la operación.
- El mercado de pases cierra el próximo martes.
“Evidentemente, si él llegara a la conclusión de que es incompatible estar en Madrid y en el Atlético de Madrid buscaríamos alguna alternativa, pero nunca sería al Fútbol Club Barcelona.”Consejero delegado del Atlético de Madrid
El técnico todavía espera una señal
Diego Simeone dejó abierta la posibilidad de recibirlo cuando vuelva a entrenar. La dirigencia, en cambio, ya marcó el límite: Barcelona no será el destino de una negociación directa. El próximo martes cierra el mercado y el expediente amenaza con llegar a la justicia ordinaria. Para la dirigencia colchonera, la intransigencia es una muestra de firmness. Para Álvarez, la ley podría ser el camino. Para el técnico, el pedido es simple y bastante menos jurídico: que vuelva, aunque sea para dejar de hacer historia por ausencia.
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