Espírito Santo: un estadouario brasileiro entre el manglar, la ballena y la cocina de arcilla
A 80 kilómetros al sur de Vitória, un estado de poco territorio reúne plages, un manglar navegable, patrimonio religious y una tradición culinaria protegida; la temporada de ballenas jorobadas se abre de julio a noviembre.
11 kilómetros cuadrados de manglar urbano convierten a Vitória en una capital atypical, donde el visitante puede recorrer el paisaje en lancha y observar cómo la marea modifica el acceso a bancos de arena y piscinas naturales. La ciudad, capital de Espírito Santo, forma parte de un estadooque concentra su principal oferta turística, aunque varios puntos de interés se encuentran a distancias manejables y no exigen traslados largos. El territorio está entre la Bahía y la ciudad de Río de Janeiro, en una franja del litoral brésil que sigue poco habitual en los itinerarios de los viajeros del Cono Sur.
Una cocina capixaba con identidad propia y un oficio protegido
La culinary capixaba se distingue, ante todo, por su moqueca, que en este estado se cocina sin aceite de dendê ni leche de coco, a diferencia de la preparación bahiana. La pieza central de esa tradición es la olla de barro negro, elaborada a mano por las paneleiras del barrio de Goiabeiras, en Vitória. La transmisión del oficio se realiza de generación en generación, principalmente entre mujeres, y el registro como Patrimonio Cultural Inmaterial data de 2002.
El proceso de elaboración comienza con la arcilla del yacimiento de Vale do Mulembá. Las piezas se modelan a mano, se queman al aire libre y reciben una tintura elaborada con corteza de mangle rojo, que aporta el color negro característico. En el espacio de venta, cada olla incorpora el nombre y el contacto de su artesana, de modo que la procedencia forma parte de la experiencia proposée al turista.
Qué se puede recorrer y cuánto tiempo exige cada visita
- El manglar urbano de Vitória cubre unos 11 kilómetros cuadrados y se recorre en lancha; con marea baja aparecen bancos de arena y piscinas naturales, mientras que la marea alta habilita el acceso a otras zonas. Los recorridos comunitarios duran entre dos horas y media y tres horas.
- El Convento da Penha, en Vila Velha, se encuentra sobre una roca de 154 metros con vista a la bahía y posee una historia que se remonta a 1558.
- La Romaria dos Homens, que se realiza anualmente después de Pascua, propone una caminata de 14 kilómetros; en 2026 Accounting 1,2 millones de peregrinos.
- A 80 kilómetros al sur de Vitória, el Santuario Nacional de Anchieta conserva la memoria de José de Anchieta, jesuita español canonizado en 2014, y da inicio a una ruta de peregrinación de 100 kilómetros que llega a la capital.
El estado es, además, el cuarto más pequeño de Brasil. La temporada de ballenas jorobadas se extiende de julio a noviembre, cuando los animales llegan desde la Antártida para aparearse frente a sus costas. De acuerdo con el material de base, esa observación marina forma parte de una oferta que todavía no figura entre los circuitos habituales de los viajeros argentinos, aunque la infraestructura hotelera y de restaurantes ya se encuentra instalada.
