Lunes, 14 de septiembre de 2026
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El regreso de Celine Dion a París: el llanto contenido, los aplausos del barrio y una promesa rota a medias

La cantante canadiense abrió una residencia de 16 funciones en el Plenitude Arena de las afueras de París, su primera actuación como cabeza de cartel desde 2022. Habló del síndrome de persona rígida, se quebró antes de cantar y recibió una ovación que veníapostergada desde la pandemia.

Por Ignacio SayagoCultura y folclore · 14 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Arrancó con un redoble de bombos legüeros que todavía no se apagó cuando la sala entera se puso de pie. No, no me falló la memoria: hablo de París, del Plenitude Arena, y de la noche en que Celine Dion volvió a cantar en vivo después de cuatro años de silencio. Pero si me dejan tirar la primera imagen a la manera bien nuestra, como cuando en el barrio se arma una peña inesperada en el patio de la tía, les digo que la canadiense entró al escenario con los ojos llenos de agua y la voz a punto de quebrarse, y todavía no había cantado ni una nota. "Me había prometido no llorar", alcanzó a decir frente al micrófono, con la sonrisa todavía de mi recuerdo. "No cumplo mis promesas. Pero estoy muy feliz de verlos a todos. Los extrañaba."

Te lo cuento como te lo cuento porque así lo viví desde el material que llegó hasta acá: la noche del debut fue la primera de una residencia de 16 funciones que la devuelve a los grandes escenarios después de un parate que empezó en 2022. En aquel año, la artista recibió el diagnóstico de síndrome de persona rígida (SPS), un trastorno neurológico y autoinmune, poco frecuente, que provoca rigidez muscular progresiva. La gira que iba a traerla a la región, la Courage World Tour, se había frenado primero por la pandemia y después por estos problemas de salud. Y acá estamos, varios otoños después, viendo cómo se levanta el telón otra vez.

El escenario, la enfermedad y una decisión personal

Dion no eludió el tema durante la función, aunque eligió un ángulo personal antes que clínico, bien lejos de los informes médicos con los que nos bombardearon las pantallas durante tanto tiempo. "Al convivir con ello día tras día, he aprendido a aceptarlo. Y he decidido convertirlo en mi razón de vivir", dijo desde el escenario, con la cadencia de quien aprendió a convivir con el peso de los años. Y después se mandó una reflexión que me parece que le debemos pasar a los más jóvenes de la casa, como me decía mi abuelo cuando yo era pibe y él se sentaba a la mesa con su guitarra: "No sabemos por lo que está pasando la persona que tenemos al lado. Tomemos esa energía y compartámosla. Para eso sirve la música."

“No sabemos por lo que está pasando la persona que tenemos al lado. Tomemos esa energía y compartámosla. Para eso sirve la música.”Celine Dion, en el escenario del Plenitude Arena

La espera, los fans en el subte y la Torre Eiffel encendida

  • El anuncio oficial del regreso fue el 30 de marzo, día del cumpleaños de la artista, con un evento frente a la Torre Eiffel al que ella no asistió en persona, pero al que se sumó con un mensaje en video.
  • nueve millones de personas se registraron para acceder a la preventa de entradas en las horas siguientes al anuncio, una cifra que muestra la dimensión de la espera.
  • Dos semanas antes del estreno, fans de la cantante se apostaron frente al hotel donde se alojaba en París y cantaron fragmentos de su repertorio a modo de bienvenida.
  • Una estación de subte cercana al arena fue rebautizada temporalmente como "Celine" y decorada con fragmentos de sus letras más conocidas.
  • Cada una de las 16 funciones recibe en promedio a más de 33.000 espectadores, según la organización.

Al cierre de la primera noche, ya con el maquillaje un poco corrido y el público todavía aplaudiendo de pie, Dion fue concreta y breve, como suelen ser los que saben que el aplauso ya dijo todo: "Muchas gracias. Acabo de cum", dejó escapar, y la frase se cortó ahí, en un medio suspiro que fue acaso el momento más verdadero de toda la velada. A mí, que me crié escuchando sus discos con mi abuela en la cocina, esa media frase me sonó a esos veranos largos en los que la peña del barrio terminaba cuando alguien apagaba la luz del patio, y todos volvían a sus casas con la música todavía sonando adentro. Si andan con ganas de seguir el hilo de este regreso, agenden: las funciones siguen en el Plenitude Arena de París, y la peña del fin de semana, acá nomás, en la página de cultura, los espera con mate y con los mejores videos del debut.

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Ignacio SayagoCultura y folclore

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