El chiste más enredado de Los Simpson: cuando Homer viajó en el tiempo y mandó a todos a buscarle la quinta pata al chancho
Una frase al volea, treinta años de teorías descabelladas y un final que, cuando se supo, dejó a los fans con cara de póquer: el verdadero origen del gag que decía que Homer era "la primera persona no brasileña" en viajar al pasado.
A veces uno se sienta en el patio con un mate en la mano, enciende la tele y termina escuchando el sonido del bombo que marca el inicio del especial de Halloween de Los Simpson. Esa música grave, ritual, que ya anuncia que va a pasar algo raro. Y entre todos los momentos extraños que dejó esa serie en la memoria colectiva, hay uno que durante tres décadas mantuvo a los fans dándole vueltas como si fuera un tango mal ejecutado: la frase que Homer suelta cuando cae en cuenta de que está viajando en el tiempo y dice, casi como al pasar, que él es "la primera persona no brasileña" en hacerlo. Una línea que parece un disparate, pero que durante años dio pie a las teorías más insólitas que uno pueda imaginar.
El episodio en cuestión es uno de los segmentos del clásico especial "Casa del Árbol del Terror V". En esa historia, Homer termina manipulando una tostadora y, de manera completamente accidental, empieza a saltar entre distintas épocas históricas. En medio de ese quilombo temporal, después de ver pasar un dinosaurio, un personaje histórico y quién sabe qué otra cosa, mira hacia la nada y suelta la frase que se volvió célebre. Desde ese día, los seguidores de la serie se comieron el coco tratando de entender qué había querido decir el guionista. Y se armó un expediente más grande que el de un jubilado tramitando un turno en PAMI.
Las teorías que circularon durante treinta años
- La primera explicación oficial, incluida en la guía de la serie, apuntaba al escritor Carlos Castaneda, famoso por sus libros sobre chamanismo y experiencias con peyote. Aunque Castaneda decía haber nacido en São Paulo, en realidad era peruano. Y nunca habló de viajes en el tiempo en serio, por lo que la conexión quedaba floja por todos lados.
- Otra hipótesis relacionaba la frase con el realismo mágico latinoamericano y con la corriente McOndo, heredera de Cien años de soledad, donde lo fantástico convive con lo cotidiano sin necesidad de justificación racional.
- Algunos seguidores más ingeniosos mencionaron al inventor Alberto Santos-Dumont, que discutió durante años con los hermanos Wright la paternidad del primer vuelo con motor, como si la frase tuviera que ver con rivalidades históricas entre países.
Sin embargo, como me decía una vez un abuelo mientras escuchábamos un tema de Atahualpa en la radio, hay cosas que parecen muy profundas y en realidad nacen de un simple ataque de nervios. Y eso fue exactamente lo que pasó con esta línea. Los guionistas tenían pensado que Homer dijera originalmente que era "la primera persona de no ficción" en viajar en el tiempo, y la escena iba a cerrar con Sherman y el señor Peabody corrigiéndole, en tono solemne, que era el segundo en hacerlo. Después de pasar varias horas extras buscando un remate mejor y sin encontrar nada que les cerrara, alguien tiró la palabra "Brasil" como chiste al pasar. A alguien le causó gracia. Al resto del equipo también. Y lo dejaron así. Así de simple. Así de terrenal.
Para el que no los ubique, Sherman y el señor Peabody son los personajes de la vieja serie animada Las aventuras de Rocky y Bullwinkle: un perro con anteojos y un niño que viajaban por el tiempo gracias a una máquina llamada WABAC. Eran un clásico de la televisión, y su aparición en ese segmento de Los Simpson fue un guiño cariñoso a toda una generación que creció con ellos en la pantalla. El dúo incluso tuvo su película en 2014, que juntó 275 millones de dólares en taquilla y dio pie después a una nueva serie de cuatro temporadas. Un reconocimiento merecido para dos personajes que ya forman parte del folclore de la animación.
Lo más interesante de todo esto, mirándolo con un poco de distancia, es que el episodio nos recuerda algo que a veces uno se olvida: no todo lo que parece un mensaje oculto o una referencia erudita tiene detrás una intención profunda. A veces, la respuesta más sencilla es la correcta. Los guionistas estaban cansados, no les salía el remate, alguien dijo "Brasil" y todos se rieron. Treinta años después, la gente sigue hablando del tema. Hay algo de poético ahí, algo que nos conecta con esa idea de que el arte, a veces, también se cocina a fuego lento entre mates y plazos de entrega.
Así que ya lo sabe, amigo lector: la próxima vez que alguien le venga con una teoría elaborada sobre qué quiso decir realmente Los Simpson con esa frase, puede contestarle con la tranquilidad que da conocer la historia. No es un guiño cultural, no es una crítica geopolítica, no es un mensaje cifrado. Es, pura y simplemente, un chiste de hora extra escrito con el corazón en la garganta y la cabeza en otra parte. Ahora sí, tome su guitarra, pase por la peña del fin de semana y cuéntelo bien despacio, que estos misterios sin misterio son los que mejor se cuentan al calor de un fogón.
Te puede interesar
