Chelsea se desangra en defensa y Martínez paga los platos rotos
Brentford lo goleó 3-0 en la cuarta fecha de la Premier League y dejó a un equipo azul que ya lleva 12 goles en contra en lo que va del torneo. El arquero argentino, otra vez titular, todavía no sabe lo que es terminar un partido oficial con la valla invicta desde su llegada al club.
Lo voy a decir de entrada: esto no es un problema de un solo hombre. Pero tampoco es un problema cualquiera. Chelsea perdió 3-0 contra Brentford en condición de visitante, completó una primera mitad aceptable y se derrumbó en el complemento con los goles de Jaidon Anthony, Igor Thiago y Fábio Carvalho. La derrota no fue una sorpresa, pero sí una confirmación: el equipo azul sigue haciendo agua por todos lados.
El historial reciente duele. Son 12 goles recibidos en apenas cuatro fechas de la Premier League, el récord negativo del campeonato. Y para colmo, Emiliano Martínez, el arquero de la selección argentina, volvió a ser titular y otra vez terminó con la red inflada. Cuatro partidos, diez goles en contra, cero vallas invictas desde su llegada al club. (Mientras la dirigencia siga gastando en estadísticas de marketing, esto no va a cambiar.)
Las cifras que preocupan
- 10 goles recibió Martínez en cuatro fechas de Premier League.
- 12 goles en contra acumula Chelsea en lo que va del torneo, la peor marca de la liga.
- Martínez comparte el podio de arqueros más vencidos con Kjell Scherpen, de Ipswich, y Carl Rushworth, de Coventry, ambos recién ascendidos.
- El argentino aún no pudo terminar un partido oficial con el arco invicto desde su llegada al club.
Ahora bien, seamos justos. No todo lo que entró en el arco fue responsabilidad del nacido en Mar del Plata. El rendimiento defensivo del conjunto es paupérrimo, y cuando la línea de fondo queda expuesta de la manera que viene quedando, hasta el mejor del mundo la pasa mal. La pregunta que sobrevuela Londres es si Martínez es el problema o el síntoma de un problema mucho más grande.
Mientras tanto, en el medio de la tormenta, aparece el dato humano. Un arquero de selección, acostumbrado a pelear títulos con Aston Villa y a lucirse con la celeste y blanca, termina siendo el blanco de todos los insultos en las tribunas de Stamford Bridge. Y uno, que mira de afuera, no puede dejar de sentir algo de empatía. No es fácil llegar a un club donde la defensa es un colador y te hacen responsable de cada gol. Nadie lo sobrevive sin cicatrices.
“No se puede tapar el sol con las manos. Si el equipo no defiende, el arco termina siendo una invitación al gol. Martínez lo sabe y el cuerpo técnico también.”Matías Salvatierra, Deportes
Lo que viene para Chelsea es una parada braza: corregir de arriba hacia abajo, empezando por el fondo. Al técnico le dejaría un pedido, con todo el respeto y algo de ironía: señor entrenador, arme una defensa que de verdad defienda, deje de improvisar con nombres y ponga a los que saben. El arco de Martínez, y el de cualquier otro que venga, se lo va a agradecer. Mientras tanto, los hinchas azules seguirán contando goles en contra como quien cuenta las monedas del sueldo.
