Cerúndolo se quedó a dos puntos de arruinarle la noche a Europa
Francisco arrancó ganando, peleó hasta el final en Londres y terminó cayendo en el super tie-break ante Casper Ruud, que se benefició con los consejos de Carlos Alcaraz. El noruego le dio el 1-0 al Viejo Continente en la Laver Cup.
A Francisco Cerúndolo le faltaron dos pelotas. Dos. Las mismas que Casper Ruud ganó con la devolución y con el saque para cerrar el 10-8 en el super tie-break y dejar al Equipo Europa arriba en la Laver Cup, en el O2 Arena de Londres. Empezaste ganando, hermano, y te terminás yendo con las manos vacías. Así es el tenis, así es este deporte que no perdona una.
El set que se escapó en los detalles
El primer parcial fue una pulseada de toma y daca: tres aces por lado, intercambios largos y un tie-break donde la devolución de Cerúndolo marcó la diferencia. El argentino facturó tres puntos con el resto y apenas cedió dos con su servicio para quedarse con el desempate por 7-4. Hasta ahí, todo bien. Todo perfecto.
Pero Ruud se acordó de que es un top 20 y ajustó lo que tenía que ajustar. Subió su primer saque del 62 al 70 por ciento y, con el marcador 4-4 en el segundo set, le rompió el servicio a Cerúndolo para encaminar la manga. Después sostuvo su turno y selló el 6-4 que mandó la historia al super tie-break. Acá se inclinó la balanza, y no por casualidad.
Alcaraz mirando desde el banco
Mirá si no hay ironía en esto: en pleno cambio de lado del primer set, Carlos Alcaraz le pasó data a Ruud. Atacar el revés de Cerúndolo y tirarle drops para que se acerque a la red. Consejo de campeón, ejecutado por otro que también sabe ganar. Cerúndolo no la tuvo fácil ni siquiera en los momentos de pausa.
(Mientras tanto, uno mira a la dirigencia del tenis argentino y se pregunta cómo seguimos regalándole a los europeos sets que ya teníamos en el bolsillo. Pero bueno, será otro día.)
“Perdés por dos puntos un partido que tenías en el bolsillo, con el rival pidiendo consejo en el banco ajeno, y te volvés a casa con un cero. Cerúndolo compitió, dio pelea y se quedó en la línea. Lo que duele es la foto final.”Matías Salvatierra
