A Colapinto le regalaron el domingo antes del semáforo: sale 21° y a remar
El argentino terminó 15° en la clasificación, pero una sanción deportiva y otra técnica por motor lo mandan al puesto 21 de la grilla. El equipo confía en el ritmo que mostró el viernes para recuperar terreno.
Hay domingos que arrancan complicados y sábados que los arruinan antes de tiempo. A Franco Colapinto le pusieron la alfombra en la clasificación, terminó 15°, y cuando se quiso dar cuenta ya estaba firmando un autógrafo en el puesto 21 de la grilla. Una sanción deportiva por lo de Bakú y otra técnica por meter el quinto motor, clásico en una temporada donde los Alpine se gastan las piezas como caramelos en un kiosco de estación.
(Dirigencia de Enstone, si están leyendo: el segundo motor llegó a la carrera ocho, el tercero a la diez, el cuarto a la doce. No hace falta ser mecánico para ver la tendencia. Algunos están equivocados.)
El dato histórico tampoco ayuda: en las últimas carreras del argentino con el equipo, la posición de salida y la de llegada suelen tener varios puestos de diferencia a favor del Williams de turno. Con Alpine todavía no se repitió la remontada.
El plan, según Colapinto
El viernes el auto voló. Poca carga de combustible, gomas nuevas y un A524 que de pronto se acordó de que corría una Fórmula 1. El sábado, con más nafta y los ajustes del final, el coche volvió a la realidad: andar de transfer. Colapinto lo dijo sin vueltas.
“Creo que hicimos mucho trabajo de cara a la carrera, así que intentaremos ir para adelante y avanzar. Es el objetivo que tenemos.”Franco Colapinto
- Ritmo de carrera como prioridad, después de una clasificación en la que el auto se sintió peor que en los ensayos.
- Aprovechar las frenadas largas y la degradación para intentar sobrepasos.
- Buscar el rendimiento de la última práctica, el único momento del fin de semana en el que el Alpine respondió.
- Trabajar con el ingeniero Stuart Barlow en la estrategia para las 56 vueltas.
El pedido al técnico (con ironía y cariño)
El circuito tiene lo que hace falta para remontar: rectas largas, frenadas duras y gomas que se gastan. Está todo servido. Lo que falta, y acá viene el pedido, es que Pierre Gasly y Colapinto no se maten entre ellos en la primera curva como en Spa, y que el muro no se invente una estrategia de tres paradas cuando con dos alcanza. Si el ritmo del viernes aparece, el 21° de largada deja de ser un problema y pasa a ser una anécdota para el lunes. A cruzar los dedos.
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