A 16 aos de Estambul: cuando Scola le hizo un papeln a Brasil y Popovich se fue del estadio masticando bronca
El 7 de septiembre de 2010 qued clavado en la memoria del bsquet argentino: 37 puntos del capitn frente a Brasil, un rcord que nadie toc, y un tcnico de la NBA huyendo de la tribuna.
Digamos las cosas de una vez: aquel 7 de septiembre de 2010 fue la noche ms grande de un argentino en un Mundial de bsquet. Y no estoy exagerando, ni un poco. Luis Scola, con 37 puntos ante Brasil en Estambul, firm una actuacin que sigue intacta diecisis aos despus, como si el tiempo le tuviera miedo al registro.
El Seleccionado se impuso 93-89 en el estadio Sinan Erdem, en un partido que defini el rumbo de la Copa del Mundo de Turqua. Pero lo que se recuerda es otra cosa: la manera en que el capitn se comi el encuentro entero, desde el poste bajo, con movimientos de pies que parecan sacados de un manual perfecto.
Una actuacin de otro planeta
Scola pas apenas un minuto fuera de la cancha durante todo el partido. Sobre el final, cuando el partido se jugaba a cara o ceca, meti diez puntos consecutivos en los ltimos tres minutos para cerrarlo. Anderson Varejao y Tiago Splitter, que eran los hombres que le pusieron adelante, no pudieron frenarlo nunca. Ni con marcas fsicas, ni con ayudas, ni con nada.
El armado corri por cuenta de Pablo Prigioni, que fue el socio perfecto: sus pases le abrieron el camino al ala pivote, que adems sum triples en una noche en la que result, como dira despus Rubn Magnano, directamente indescifrable. "De 10 posesiones, iba a tomar ocho. As y todo, converta", cont el entrenador cordobez, que aquella noche estaba en el banco de Brasil.
Y ac viene lo que a m, personalmente, me parte el corazzn. Scola lo dijo con una mezcla de alegra y tristeza que todava resuena: "Ellos no saben que este fue uno de los partidos ms emocionante que me toc jugar. Algn da alguien les contar". Lo dijo por sus hijos, que le pedan que volviera a casa. Se le notaba la voz tomada. A m, al menos, se me nota algo parecido cada vez que lo releo.
Popovich, el testigo que se quiso ir
En la tribuna estaba Gregg Popovich, entrenador de los San Antonio Spurs, mirando a un jugador que los Spurs haban drafteado y nunca se animaron a contratar. El hombre se par antes del final, pidi permiso y se fue del estadio. Segn recoge el libro "El Abanderado", repeta entre dientes, con la cara larga: "No puedo creer que cambiamos a este jugador". Cuesta no sentir una mezcla de bronca y vergenza ajena.
(Porque, vamos a ser honestos, algn da habr que sentarse a revisar las decisiones de aquella dirigencia NBA con jugadores argentinos. Temas pendientes.)
El rcord que sigue de pie
Los nmeros son tozudos: 37 puntos, la mejor marca individual de un argentino en un Mundial de bsquet. Pasaron diecisis aos. Nadie lo toc. La nueva generacin tiene talento, tiene hambre, pero todava no tiene a nadie que se haya acercado siquiera a esa cifra en una Copa del Mundo.
- 37 puntos: la mayor marca individual de un argentino en Mundiales.
- Un minuto fuera de la cancha en todo el partido.
- Diez puntos consecutivos en los ltimos tres minutos para sentenciar el 93-89 sobre Brasil.
- Prigioni como socio clave en el armado y Magnano como testigo desde el banco de enfrente.
- Popovich se retir de la tribuna antes del final, visiblemente molesto con la decisin de los Spurs de no haberlo contratado.
Maestro Lionel Scaloni del bsquet argentino, si est leyendo esto: djennos soar. Alguien de la nueva camada que se anime a romper este rcord. Aunque, siendo francos, despus de ver lo de Estambul, uno se pregunta si no es demasiado pronto para pedirlo. Igual, uno igual lo pide.
