Zverev cierra el año como número uno y a Sinner le sobran los puntos para no volver hasta 2027
El alemán se asegura la cima del ranking ATP hasta diciembre gracias a la baja de Sinner y la eliminación de Alcaraz en Shanghai. Lo que ganó en 2026 cambia la historia de su carrera.
A ver, voy a ser claro desde el arranque: Zverev no es el mejor tenista del mundo, pero va a terminar el año como número uno del ranking. Y no porque haya sido una máquina, sino porque Sinner se bajó del tren hasta 2027 y Alcaraz le dejó servida la cima en Shanghai. A veces el tenis te regala estas cosas, y hay que aprovecharlas.
La cuenta que cierra cualquier discusión
La matemática es inapelable, por más que duela. Sinner lidera hoy con 11.000 puntos, pero se le van a evaporar 3.000 porque no puede defender los títulos de Viena, París y las Finales ATP que ganó el año pasado. El techo que le queda es de 8.000. Mientras tanto, Zverev tiene 9.720 y solo 930 para defender en lo que resta de temporada. La cuenta cierra sola, sin necesidad de calculadora. Y Alcaraz, con 5.560, ya no tiene puntos ni con los que le preste el reglamento para alcanzarlo.
(Porque a esta altura, una parte del circuito parece manejar el ranking desde un sillón, no desde la cancha. Pero bueno, eso es tema para otra columna.)
Una carrera que por fin le da la espalda al olvido
Lo concreto es que 2026 le cambió la carrera a Zverev. Roland Garros y US Open en el mismo año, sus dos primeros Grand Slams, los que eternamente se le negaban en las finales. No es casualidad: es la confirmación de un jugador que dejó de temblar en los momentos clave. Y eso, en este deporte, vale más que cualquier estadística.
- Zverev cerró 2026 con dos Grand Slams por primera vez en su carrera: Roland Garros y US Open.
- Sinner anunció que no vuelve a competir hasta 2027 por problemas físicos.
- Alcaraz cayó en Shanghai ante Zizou Bergs y quedó sin chances matemáticas de pelear el uno.
- El alemán solo debía defender 930 puntos hasta fin de año, contra 3.000 de Sinner.
Señor Zverev: ya que va a ser número uno, termínelo con una gira sólida, sin lesiones y sin perder con rivales que no figuran en los afiches. Y si puede, gane algo más. Al tenis argentino le hace falta un uno del mundo que no sea de plástico, y a usted también. Lo esperamos en Buenos Aires con las puertas abiertas.
