Vojvoda se planta en Racing mientras el equipo se hunde en el Clausura
El técnico ratificó que no piensa en renunciar tras la derrota ante Huracán, pese a los gritos de un grupo de hinchas y a una estadística que ya no deja lugar para el maquillaje.
Lo de Racing ya dejó de ser un mal momento y se transformó en un problema serio. Tres caídas al hilo, una sola victoria en nueve fechas y el último lugar de la Zona B del Torneo Clausura 2026: el cuadro es terminal. Aun así, Juan Pablo Vojvoda se sentó frente a los micrófonos en Parque Patricios y dejó una frase que, quieras o no, hay que leer dos veces: no se va.
El entrenador reconoció sin vueltas que la situación lo golpea. "Es un momento difícil para el club, muy difícil para mí, para los jugadores. Lo que se puede hacer es seguir intentando, es seguir buscando las soluciones que hoy no encontramos", dijo. Una autocrítica tibia, casi incómoda, como quien reconoce la herida pero no la quiere mostrar del todo.
“¿Quieren que abandone?, ¿qué abandone a mis jugadores? Yo no me siento que no sirvo. Siento que no gano partidos y me duele, pero no creo que no sirva. Siento un dolor enorme por mí, por mis jugadores.”Juan Pablo Vojvoda, entrenador de Racing
Mientras hablaba adentro, afuera se escuchaban los de siempre: los que piden cabeza del técnico cuando el barco hace agua. Vojvoda los escuchó y eligió pelear con el alma en la mano. Para mí fue un gesto que habla más que cualquier táctica, aunque también puede leerse como la última trinchera de alguien que sabe que el siguiente paso lo pone la dirigencia (que, por ahora, mira de costado).
Los números no mienten
- Cinco puntos sobre 27 posibles en el Clausura 2026.
- Último puesto en la Zona B.
- A ocho puntos de la zona de playoffs, con 21 por jugarse.
- Tres derrotas consecutivas y seis caídas en los últimos nueve partidos.
- Solo una victoria en ese tramo de nueve fechas.
El historial reciente pesa y mucho. No es una racha, es una tendencia. Y cuando la tendencia se vuelve costumbre, lo que se discute no es el sistema de juego sino la continuidad del banco. Por ahora Vojvoda aguanta, y Racing se arrima a la Copa Argentina como único salvavidas: la semifinal ante Boca es cita obligada si la Academia quiere seguir respirando en el semestre.
¿Puede revertir esto Racing? El tiempo dirá. Mientras tanto, viejo, le dejo un pedido irónico al técnico: arme un equipo que gane un partido y deje de explicarnos que siente dolor. Sentir duele, ganar alegra. Y hoy en Avellaneda hace rato que no se celebra nada.
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