Viernes, 18 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Economía /

Vivir en veinte metros: la pequeña puerta de entrada al sueño del techo propio

Departamentos compactos y tiny houses ganan terreno entre quienes buscan independizarse o invertir con un desembolso inicial menor. El CEO de Spazios, Juan Manuel Tapiola, advierte que el futuro de esas propuestas depende de combinar precio accesible con calidad y ubicación.

Por Ramón LotoInterior y campo · 18 de septiembre de 2026 · hace 46 min

Amaneció nublado sobre el acceso a la ciudad y desde la camioneta se ven los mismos carteles de siempre: preventa, financiación, pozo. Lo que cambió no es el cemento sino la cuenta. Cada vez más personas empiezan a preguntar cuánto cuesta entrar, aunque la puerta sea más chica. Comprar menos metros cuadrados aparece como la alternativa más concreta para quienes chocan contra la pared del precio y necesitan una llave propia antes de que termine el año.

En el corazón de esa movida aparece Juan Manuel Tapiola, CEO de Spazios, que vincula el fenómeno con dos causas que se cruzan en cualquier barrio del interior: el encarecimiento del metro cuadrado construido y los cambios en la composición de los hogares. "El encarecimiento de la construcción y los cambios en las necesidades de los hogares impulsan el interés por propiedades compactas", señala el directivo, y agrega que la idea central es "aprovechar la superficie que pueden pagar y reducir el monto necesario para ingresar al mercado".

Menos metros, más servicios compartidos

Menos metros, más servicios compartidos

En los edificios la receta se repite con variaciones. Hay proyectos que combinan departamentos chicos con sectores comunes para trabajar, hacer ejercicio o simplemente juntarse a tomar un mate. Parrillas, salones de usos múltiples y jardines permiten realizar actividades fuera de la unidad sin sumar esos ambientes a la superficie privada. Para Tapiola, ese esquema "amplía las posibilidades de uso y evita parte de los costos de mantener una propiedad grande". Es, en criollo, pagar por lo que se usa y compartir lo que se presta.

  • Departamentos compactos con amenities compartidas: coworking, gym, SUM, parrillas y jardines.
  • Tiny houses: casas de superficie reducida, sin medida única, para vivir, descansar o alquilar temporariamente.
  • Sistemas modulares e industrializados que prometen plazos más cortos y, en algunos casos, menores costos de desarrollo.
  • Perfiles de demanda: jóvenes que se independizan, personas solas, parejas sin hijos, inversores y quienes se separan y arman un nuevo hogar unipersonal.
“Una unidad de 20 metros cuadrados o menos, con una distribución adecuada, puede resultar atractiva frente a la perspectiva de esperar años para comprar algo mayor. El atractivo depende tanto del desembolso inicial como de la utilidad de cada ambiente.”Juan Manuel Tapiola, CEO de Spazios

El interés, aclara Tapiola, no se limita a quien busca la primera vivienda. Entre los perfiles que menciona aparecen jóvenes que quieren independizarse, personas solas, parejas sin hijos e inversores, y suma un dato que pesa en los pueblos y en las ciudades chicas: "las separaciones generan nuevos hogares individuales y gana relevancia la posibilidad de adaptar los ambientes a diferentes usos". Cada ruptura, cada hijo que se va, cada jubilado que se queda solo reconfigura la demanda y achica el living.

Hacia adelante, el empresario considera que estas propuestas convivirán con las viviendas tradicionales y que su expansión dependerá de "ofrecer precios de acceso compatibles con una buena calidad, una ubicación razonable y una funcionalidad que justifique el esfuerzo". Mientras tanto, en el mostrador de las inmobiliarias del interior, la pregunta ya no es sólo cuántos metros entran en el boleto, sino cuántos metros alcanza con el bolsillo. Y la respuesta, por ahora, se parece bastante a una casa rodante con dirección propia.

RL
Ramón LotoInterior y campo

Te puede interesar