Una serie sobre pilotos, dos leyes en el Senado y un debate que recién empieza
La segunda temporada de "Los ensayos", de Nathan Fielder, encendió una discusión sobre la salud mental de los pilotos comerciales y empujó al Senado de Estados Unidos a aprobar por unanimidad dos proyectos que ahora deben pasar por la Cámara de Representantes.
Hay veces que un programa de televisión no se queda en la pantalla y empieza a empujar las cosas para afuera. Eso, ni más ni menos, fue lo que terminó pasando con la segunda temporada de "Los ensayos", la serie de Nathan Fielder que en abril de este año se metió de lleno en un tema espinoso: la salud mental de los pilotos comerciales y los controles que definen quién puede seguir tripulando un avión y quién, en teoría, debería dejar de hacerlo.
La propuesta de la temporada fue de arranque concreta, casi un punto de partida de investigación: ¿cómo se reduce la cantidad de accidentes en la aviación? Para buscar respuestas, Fielder se metió en el mundo de los pilotos, en sus rutinas, en los simuladores, en los exámenes médicos periódicos que la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos les exige a quienes quieren mantener vigente la habilitación para volar.
Lo que la serie mostró sobre los exámenes
Lo que apareció en pantalla fue, como mínimo, perturbador. La temporada dejó en evidencia que pilotos con cuadros de ansiedad o depresión diagnosticados podían sortear los controles y quedar habilitados para operar vuelos. Fielder llevó la idea hasta el hueso: con un diagnóstico ambiguo a cuestas, consiguió la habilitación para pilotear un Boeing 737 con actores a bordo. No fue una broma: fue literalmente un experimento para mostrar hasta dónde llegaba el sistema.
- La serie apuntó a los protocolos de entrenamiento de los pilotos comerciales.
- Cuestionó los exámenes médicos periódicos que regulan quién puede volar.
- Mostró que un diagnóstico de ansiedad o depresión no impedía, en la práctica, la habilitación.
- Fielder piloteó un Boeing 737 con actores como parte del experimento.
En los meses siguientes al estreno, la cuestión empezó a moverse en despachos que poco tienen que ver con Hollywood. Colaboradores de varios congresistas citaron el programa mientras empujaban a los legisladores a tratar una reforma que, en realidad, ya estaba dando vueltas desde 2024, cuando organismos especializados en salud mental habían pedido a la FAA que revisara sus criterios de aptitud. La serie no inventó el debate: le dio aire.
El Senado dijo sí, la Cámara aún no
En septiembre, el Senado estadounidense aprobó por unanimidad dos proyectos de ley, uno por cada partido, con el mismo norte: mejorar el acceso a la atención en salud mental dentro de la aviación y, sobre todo, facilitar que los pilotos que lo necesiten pidan ayuda sin que eso les cuede la licencia. Los proyectos aún deben pasar por la Cámara de Representantes antes de convertirse en ley. Es decir, el recorrido legislativo está en marcha, pero todavía no terminó.
“No sé si sirvió de algo, pero me agrada oírlo.”Nathan Fielder, creador de la serie, en declaraciones al medio especializado Deadline
Como me decía una vez un abuelo chaqueño que peinaba muchos años en los talleres de aviones: «Uno no sabe nunca qué es lo que termina cambiando una cabeza, si el libro, la canción o una película del cable». El caso de "Los ensayos" parece darle la razón. La pregunta que queda abierta es cuánto puede empujar de verdad una producción audiovisual cuando pone el foco en un problema concreto y lo sostiene en el tiempo. Por ahora, lo que se sabe es que una serie incomodó, un Senado se movió por unanimidad y un debate que estaba dormido en los papeles volvió al centro de la conversación pública. Habrá que ver qué pasa cuando la Cámara le toque el turno.
