Una dieta que muchos cardiólogos dudaban en indicar: la DASH pasó el examen en pacientes ya medicados
Un estudio presentado en las Sesiones Científicas de Hipertensión 2026 de la American Heart Association revisó datos de dos ensayos clínicos y concluyó que el plan alimentario no disparó los niveles de potasio en sangre. Los autores aclararon que el hallazgo, todavía sin revisión por pares, despeja una de las principalesobjeciones que tenían los médicos a la hora de recomendarla.
A Marta la conozco desde hace años. Vive en Floresta, es hipertensa desde los 52 y cada vez que va a la consulta vuelve con la misma pregunta: "¿Y la dieta esa que tanto nombran, me la puedo hacer o no?" Su médica, con buen criterio, le venía diciendo que mejor no meterse en cambios profundos mientras tomara los comprimidos. Esa cautela, que comparten miles de profesionales en la Argentina y en el mundo, podría empezar a quedar en el pasado gracias a un trabajo reciente que llegó con buenas noticias para los pacientes que ya están bajo tratamiento.
La investigación, que se presentó en las Sesiones Científicas de Hipertensión 2026 de la American Heart Association, se hizo sobre los datos de los ensayos clínicos GoFresh y GoFresh Rx. Se trató de un análisis observacional: los investigadores no armaron un grupo nuevo al que ponerle la dieta, sino que fueron a buscar a los adultos con hipertensión que ya habían participado en esos trabajos, algunos con la función renal perfecta, otros con distintos grados de compromiso renal, todos con medicación antihipertensiva, y midieron cómo se comportó el potasio en sangre a lo largo del seguimiento.
Por qué la duda existía desde hace rato
La dieta DASH –siglas en inglés de Dietary Approaches to Stop Hypertension, o sea Enfoques Alimentarios para Detener la Hipertensión– combina frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos y lácteos bajos en grasa, y al mismo tiempo le pone un tope a las carnes rojas, la sal y los azúcares añadidos. Lleva décadas entre las recomendaciones más firmes para bajar la presión arterial, pero tenía un reparo concreto en los pacientes medicados: varios de los fármacos que se indican para controlar la hipertensión dificultan que el riñón elimine el potasio de manera eficiente, y resulta que este plan es naturalmente rico en ese mineral.
Cuando el potasio se acumula en sangre aparece lo que en la jerga médica se llama hiperpotasemia, una condición que puede provocar arritmias graves. Las personas con enfermedad renal crónica son las más expuestas, porque sus riñones depuran menos, y a ese cuadro se suman algunos medicamentos para la insuficiencia cardíaca y la diabetes tipo 2 que también retienen el mineral. La suma de esos factores hacía que muchos profesionales prefirieran no indicar DASH en esos perfiles, por más probada que estuviera la eficacia del plan para bajar las cifras de presión.
- El estudio evaluó a adultos con diagnóstico de hipertensión y distintos grados de función renal, con y sin tratamiento farmacológico.
- Se midió el comportamiento del potasio en quienes adoptaron la dieta mientras tomaban diferentes clases de antihipertensivos.
- No se encontraron incrementos que alcanzaran los rangos considerados peligrosos.
- Los autores aclararon que los resultados todavía no fueron revisados por pares y que el alcance del trabajo es limitado.
Lo que dijeron los autores principales
Marian Budu, coordinadora de investigación clínica en el Beth Israel Deaconess Medical Center de Boston y autora principal del trabajo, fue la encargada de presentar los números. "La dieta DASH tiene eficacia demostrada para mejorar la presión arterial y este estudio refuerza que, en la mayoría de los pacientes bajo tratamiento, se la puede implementar con seguridad", sostuvo. Pero la investigadora también dejó una advertencia clave para los médicos de cabecera: "Los niveles peligrosos de potasio pueden aparecer en quienes combinan antihipertensivos con antiinflamatorios como el ibuprofeno, por lo que el monitoreo clínico sigue siendo necesario".
En la misma línea se expresó Kevin Volpp, director del Centro Penn para Incentivos de Salud y Economía del Comportamiento de la Universidad de Pensilvania, uno de los investigadores detrás del ensayo original GoFresh. "Este estudio de seguimiento confirma que no hubo aumentos significativos de potasio en sangre, incluso en los pacientes que tomaban medicamentos capaces de elevarlo", resumió Volpp, y agregó que la evidencia permite pensar en una prescripción más amplia del plan alimentario en la práctica cotidiana.
Para los pacientes como Marta, y para los miles de hipertensos que en la Argentina conviven con sus pastillas todos los días, el mensaje de fondo es auspicioso pero prudente: la dieta DASH parece haber pasado el examen de seguridad en personas medicadas, aunque los propios autores recomiendan mantener los controles de laboratorio al día y no automedicarse con antiinflamatorios sin consultar al profesional de cabecera. La ciencia, otra vez, avanza de a poco, pero esta vez avanza para el lado que muchos esperaban.
