Lunes, 7 de septiembre de 2026
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Tuli Acosta rompe el silencio y va a mediación contra dos influencers por un rumor que le cambió la rutina

La cantante cordobesa contó por primera vez cómo se sintió cuando la pusieron en el centro de la separación de dos artistas amigos. Acusó a dos creadores de contenido de instalar la versión y dijo que ni siquiera las desmentidas de los protagonistas pudieron frenarla.

Por Ignacio SayagoCultura y folclore · 7 de septiembre de 2026 · hace 1 h

El bombo de Legüizamón suena a lo lejos, como todas las tardes en Río Ceballos, y Tuli Acosta se sienta en el patio de la casa de su abuela para contar algo que le quema por dentro desde hace meses. La cantante cordobesa habla por primera vez en extenso sobre el rumor que la puso en el ojo de la tormenta, el que la señaló como tercera en discordia en la separación de dos artistas con los que tiene trato cotidiano, y la decisión de llevar a dos creadores de contenido a una instancia de mediación el próximo 16 de septiembre.

Es la primera vez que me enfrento a algo tan masivo, de ver mi nombre en todos lados con una carátula de una tercera en discordia con uno de mis mejores amigos, dice Tuli, y lo dice con la voz firme de quien ya midió cada palabra. La frase no es un arranque de indignación pasajero: es la manera que encontró una mujer del folclore joven, acostumbrada a cantar en peñas y festivales, de explicar lo que sintió cuando su vida privada se transformó en trending topic.

Un rumor que se construyó a la vista de todos

La artista describió con detalle cómo se cocinó la versión en redes sociales. No fue, según su testimonio, un chisme nacido de una mesa de café o de un comentario al pasar en un camarín. Una vez que su nombre apareció en el debate público, distintas personas empezaron a sumar supuestos datos para darle credibilidad. No fue un chisme, fue literalmente algo que se construyó para justamente atacar mi dignidad y mi honor, sostuvo. Y agregó una imagen que se le quedó grabada: la velocidad con que se expandió fue como la de un virus.

Lo que más la marcó, y es el punto central de su relato, es que ni siquiera las desmentidas públicas de los involucrados directos alcanzaron para frenar la bola de nieve. Trataron de implantar una mentira muy grande y generaron que ni siquiera la palabra de los protagonistas tuviese valor; ellos decían que no e igualmente insistían con eso, señaló. Para una cantora que se crió escuchando que la palabra vale más que un papel firmado, ese detalle duele de un modo especial.

La amistad con Luck Ra, en el centro de la escena

Con Luck Ra, su amigo de larga data, la exposición mediática condicionó hasta los modos de encontrarse. Tuli contó que durante ese período se comunicaban como amigos, con la preocupación lógica de dos personas que saben que una foto juntos puede terminar reavivando el escándalo. Los consejos que yo le daba a él eran intentando sacarme a mí del medio y viceversa, explicó. Llegaron incluso a limitar las salidas para no alimentar la versión, un costo cotidiano que no aparece en los títulos de los portales pero que pesa en la rutina de cualquier amistad.

El impacto, igual, fue más allá de la imagen pública. La cantante contó que empezó a sentirse observada en situaciones simples, un café, un cumpleaños, un viaje, y que el escándalo se metió de lleno con su familia en Río Ceballos. Viajó una semana para acompañar a los suyos, y hasta ese gesto fue leído por algunos como una señal de que tenía algo que esconder. Realmente te ponen entre la espada y la pared con simplemente una expansión de una mentira en redes, lamentó.

Mediación contra dos creadores de contenido

Frente a ese escenario, Tuli Acosta decidió dar un paso legal. Confirmó que inició acciones contra dos creadores de contenido y que tiene una audiencia de mediación el 16 de septiembre. No trascendieron los nombres de los señalados, pero la propia cantante dejó en claro el criterio: cuando algunas publicaciones empezaron a afectar a su familia directa, ya no se trataba solo de un ruido pasajero en redes. La movida judicial se entiende, además, como un mensaje en un rubro donde el rumor puede terminar pegando en la grilla de festivales y en la venta de entradas. ¿Cómo lo limpio?, preguntó la propia Tuli, cuando la gente ya cree que es así.

Mientras tanto, la cantora sigue adelante con su agenda y con la música, que es la mejor respuesta que conoce. El patio de la abuela sigue sonando a Legüizamón y a guitarreadas, y este finde, como casi todos, hay peña esperando en algún punto del conurbano o del interior. Quien quiera cruzarse con Tuli en una de esas noches sabe que va a encontrar a una cantora que, después de pasar por todo esto, eligió la canción antes que el silencio.

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Ignacio SayagoCultura y folclore

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