Scaloni se queda hasta el 2030 y la Selección empieza a entender que la vida sigue sin Messi
El DT de Pujato acordó de palabra la renovación por dos años con opción automática a otros dos. Cumplirá una década en el banco y conducirá el ciclo que va de la Copa América 2028 al Mundial de España, Portugal y Marruecos. Mientras tanto, la AFA se acomoda para las elecciones de 2028 y el equipo ya tiene fecha para empezar a despeinarse sin el Diez.
El que se vaya a emocionar con esto, que se vaya preparando un par de pañuelos. Scaloni sigue. Y va por todo. El técnico de Pujato cerró de palabra la renovación con la Selección Argentina y firmará un contrato de dos años con renovación automática por otros dos, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas. La continuidad lo lleva directo a cumplir una década en el banco más caliente del fútbol argentino y a meterse de lleno en un ciclo que incluye la Copa América 2028 y el Mundial 2030.
A esta altura, ¿a quién le sorprende? El propio Scaloni había tirado la pista el 6 de octubre, en la jornada en la que Messi se despidió de la camiseta albiceleste. "Si todo va bien, seguiré siendo entrenador", dijo, con esa cara de tipo que no quiere hacer lío pero ya tiene el lío hecho. La frase cayó como una declaración de amor en pleno velorio, y las gestiones se aceleraron en cuestión de días.
Diez años de un ciclo que ya es historia
El formato del contrato se había filtrado en septiembre y ahora se cristaliza. Con la firma, Scaloni llegará a 2028 con una década completa al frente del seleccionado mayor, un período que arrancó con la Scaloneta como apodo casi de cargada y terminó con dos Copas América y un título mundial en el bolsillo. No está mal para un técnico al que muchos le querían firmar el despido antes del debut.
(Mientras tanto, en la AFA miran de reojo el calendario electoral. Las elecciones de 2028 coinciden con la nueva etapa de Scaloni, y la renovación del cuerpo técnico termina de blindar el proyecto deportivo que le dio los mayores logros al ciclo actual. Habrá que ver si la dirigencia de turno se anima a mover lo que funciona, aunque conociendo a estos muchachos, uno nunca descarta una sorpresa.)
“Si todo va bien, seguiré siendo entrenador.”Lionel Scaloni, 6 de octubre de 2025
El horizonte, además, tiene una perlita: el Mundial 2030 se jugará en España, Portugal y Marruecos, con algunos partidos en territorio sudamericano. La logística es una locura recién empieza, pero para eso falta. Lo urgente es lo inmediato.
El primer examen sin el Diez ya tiene fecha
Porque antes de cualquier anuncio oficial, la Selección tiene dos citas ineludibles en lo que queda del año: los amistosos ante Uruguay y Costa Rica, programados entre el 9 y el 17 de noviembre en Argentina. Esos partidos serán los primeros de la era post Messi y, en la práctica, el arranque formal del nuevo ciclo. Scaloni deberá empezar a probar nombres, variantes y, sobre todo, a convencer a un país entero de que se puede volver a ilusionar sin el as de siempre bajo la manga.
- Diciembre de 2022: título en el Mundial de Qatar, primera consagración y arranque simbólico de un proyecto que se afianza.
- Copa América 2024: segundo título continental, blindaje del ciclo y consolidación del cuerpo técnico.
- Finalissima y Eliminatorias: el recorrido de fondo mientras se define la renovación contractual.
- Noviembre de 2025: amistosos ante Uruguay y Costa Rica, debut formal post Messi en territorio argentino.
- Copa América 2028: próximo gran objetivo dentro del nuevo vínculo.
- Mundial 2030: la cita final del contrato, con sede en España, Portugal y Marruecos, y partidos en suelo sudamericano.
El historial, a esta altura, juega a favor de Scaloni. Los números mandan: tres títulos mayores, un recambio generacional que no se cayó a pedazos y un grupo de jugadores que todavía le creen. Eso no es magia, es laburo. Y es lo que la AFA, guste o no, eligió sostener hasta 2030.
Lo que queda ahora es otra cosa, querido Scaloni: la obligación de ganar sin la muleta del mejor de todos los tiempos. Ahí sí, te queremos ver. Sacudí el banco, inventá un equipo nuevo y devolvé a esta Selección la sonrisa que nos dejaste en Qatar. La vara quedó alta, y la culpa, te lo digo con cariño, es toda tuya. Firmado: este cronista, que ya se acostumbró a ilusionarse.
