Podoroska se plantó en la final de San Pablo y le sacó el polvo a una década de sequía
La rosarina dejó afuera a la ex número dos del mundo Paula Badosa en dos sets y va por el título frente a la española Kaitlin Quevedo. La última argentina en una final WTA había sido Paula Ormaechea en 2013, hace trece años.
La pibe de Rosario no se achicó. Enfrentó a una ex número dos del mundo, con todos los pergaminos del tenis grande, y la mandó a casa con dos sets corridos. Nadia Podoroska ganó 6-3 y 6-4 contra Paula Badosa y se metió en la final del WTA 250 de San Pablo, este domingo a las 14.30, contra la española Kaitlin Quevedo. Quien les escribe todavía está procesando lo que acaba de ver.
Un triunfo con historia y con números
Más allá del tenis fino, la semifinal deja dos datos que pesan. Podoroska le cortó a la Argentina una sequía de trece años sin finalistas en el circuito WTA: la última había sido Paula Ormaechea en Bogotá 2013, cuando cayó en dos sets frente a Jelena Jankovic. Y en lo individual, la rosarina arrancó el torneo en el puesto 317 del ranking y ya tiene garantizado subir hasta el 199, un salto de unos 118 lugares. Su techo había sido el 36, en julio de 2021, cuando arrancó como virgen y llegó a semis de Roland Garros. (Dirigencia del tenis argentino, si están leyendo: agarren la agenda y anoten a Nadia, que viene pidiendo pista hace rato.)
Cómo se construyó el triunfo
El arranque fue una declaración de intenciones: Podoroska tomó el mando, quebró dos veces y dejó a Badosa contra las cuerdas. La española reaccionó, achicó la diferencia y peleó, pero no le alcanzó para dar vuelta el primer set, que se fue 6-3 para la argentina. El segundo parcial fue una historia de intercambios: cuatro quiebres en total, igualdad 4-4 y a la hora de la verdad, la rosarina rompió en el décimo juego y selló el 6-4 final. Partido serio, sin dramatismos extras.
El historial que había que romper
A favor de Badosa estaba la historia. La española había ganado el cruce de octavos de final de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (celebrados en 2021) y también un encuentro del circuito ITF en México en 2014. Llegó a este torneo como número 70 del mundo, muy lejos de su mejor versión pero con cartel suficiente como para ser candidata. Podoroska, en cambio, había hecho todo el camino largo: ya había ganado sus dos cruces anteriores sin ceder sets, y este sábado tampoco necesitó un tercero.
La rival del domingo
En la otra semifinal, Kaitlin Quevedo, ubicada en el puesto 105 del ranking, se deshizo de la francesa Anna Blinkova (94) por 6-4, 2-6 y 6-4 en un partido cambiante. Será el primer enfrentamiento profesional entre la rosarina y la española, así que no hay antecedentes para mirar: puro presente.
“Que se entere bien la WTA: pasaron trece años para que una argentina vuelva a una final. Trece. Y no fue de visitante: lo hizo remontando desde el puesto 317 y dejando en el camino a una ex número dos del mundo.”Matías Salvatierra
- Podoroska vs. Badosa: 6-3 y 6-4, en una hora y media de juego aproximadamente.
- Final confirmada ante Kaitlin Quevedo, este domingo a las 14.30 hora de Brasil.
- Última argentina en una final WTA: Paula Ormaechea en Bogotá 2013 (cayó con Jankovic).
- Salto en el ranking: del 317 al 199, unos 118 puestos recuperados.
- Mejor ranking histórico de Podoroska: 36, en julio de 2021.
Así estamos: una rosarina que sabe sufrir, una semifinalista de Roland Garros que nunca se fue del mapa y un domingo con final a la vista. Ahora, técnico que esté mirando: déjela jugar, no le cambie el saque y, sobre todo, no le pida que defienda el ranking con la calculadora. Que la deje golear, que es lo que mejor hace. Nos vemos en San Pablo.
