Platense se quedó a un gol de la épica y Fluminense se llevó el pase a semis
El Calamar ganó 2 a 1 en Vicente López con goles de Mainero y Sepúlveda, pero la caída por 2 a 0 en el Maracaná fue demasiado lastre. Ahora el equipo de Palermo piensa en lo que viene.
Me explico de entrada porque si no, no se entiende la bronca: Platense hizo lo que tenía que hacer y un poquito más, pero le faltó justo lo que le sobró en Brasil. Un gol. Uno. Y la historia hubiera ido a penales, con todo lo que eso significa para un club que hace poco más de un año daba la vuelta olímpica en la Copa de la Liga y hoy se codea con Fluminense en los cuartos de la Libertadores.
El Calamar salió a comerse la cancha desde el primer minuto y al descanso ya había igualado la serie. Guido Mainero, de arranque, facturó a los 29 con un derechazo bajo que se desvió y descolocó al arquero. Sobre el cierre del primer tiempo, el propio Mainero metió un centro preciso desde la derecha y Bruno Sepúlveda ganó de cabeza por el segundo palo. Dos a cero, serie igualada y Vicente López como una caldera.
El gol que valía un pasaje
En el segundo tiempo, Platense necesitaba uno más para forzar los penales. No lo encontró. Y en una contra que arrancó con una pérdida de Pablo Ferreira en la mitad de la cancha, Agustín Canobbio se tomó un café, enganchó y la empujó para enmudecer el estadio. Tres a dos en el global y a otra cosa. El descuento visitante fue un balde de agua fría después de una media hora inicial para soñar.
- A los 29 PT, Mainero capturó un despeje corto de Millán y remató abajo; la pelota se desvió y se metió.
- Sobre los 47 PT, centro de Mainero y cabezazo de Sepúlveda por el segundo palo para el 2-0 parcial.
- En el ST, Canobbio convirtió el descuento de Fluminense tras una contra y un enganche dentro del área.
- En el final, Fábio le ahogó otro cabezazo a Vázquez y Mendia desperdició el rebote, aunque estaba en posición prohibida.
- Hulk tuvo el segundo visitante, pero la mandó por encima del travesaño.
(Mientras tanto, la dirigencia de Platense debería tomar nota: este equipo compitió de igual a igual contra uno de los habituales de las fases finales del torneo. El plantel, el cuerpo técnico y la gente empujaron. La planificación para el próximo semestre tiene que estar a la altura de lo que se vio en la cancha.)
El historial reciente cuenta una cosa que no es menor: Platense venía de consagrarse en el fútbol argentino y dio el salto a la Copa sin pisar la fase de grupos, algo que le pasó la cuenta en la ida. La diferencia de fogueo internacional se notó en Rio de Janeiro, donde Hulk y Nonato aprovecharon los desajustes y se llevaron un 2-0 que terminó siendo decisivo.
Ahora viene lo importante, Palermo: a este grupo no se le puede soltar la mano. La Libertadores se terminó, pero el torneo local sigue y la Sudamericana también. Los jugadores dejaron la piel hasta el pitazo final y eso, en Vicente López, vale más que cualquier resultado. Que el próximo mercado de pases refleje el esfuerzo que hicieron los pibes y los grandes del plantel. Que la mochila no quede vacía otra vez.
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