Palazzo pasó por todos los estados emocionales en un día y aun así nadie le pudo discutir el uno
El piloto de Pinamar se despistó de entrada en la segunda práctica en La Plata, se repuso con una sola vuelta rápida y volvió a ser el más rápido. Fritzler y Santero completaron el podio de la sesión.
Lo digo sin vueltas: si hay algo que admire de un piloto, es que se coma el garrón solo y vuelva a meterla. Eso fue exactamente lo que hizo Hernán Palazzo en el autódromo Roberto Mouras de La Plata. El piloto de Pinamar se fue afuera en los primeros minutos de la segunda práctica del TC Pick Up, con un despiste de esos que hacen acordar a cualquiera de que la pickup pesa y miente, y sin embargo se recompuso con una vuelta rápida que volvió a dejarlo en lo más alto. Una cosa de locos.
Su marca fue de 1 minuto, 29 segundos y 214 milésimas, apenas 142 milésimas más lenta que el registro que él mismo había firmado en la primera práctica sobre el circuito sin chicana. Es decir: se comió un hueso, volvió al taller mental, acomodó la Ford Ranger del EZE-B Team y volvió a decir acá estoy yo. Otto Fritzler, que sigue siendo el líder del play-off, terminó otra vez segundo, esta vez a 59 milésimas, con la Ranger lista para dar pelea en la clasificación.
Los cinco más rápidos de la segunda práctica
- Hernán Palazzo (Ford Ranger) - 1m29s214
- Otto Fritzler (Ford Ranger) - a 0s059
- Julián Santero (Ford Ranger) - a 0s067
- Tobías Martínez (Chevrolet S10) - a 0s205
- Diego De Carlo (VW Amarok) - a 0s800
Tercer lugar para Julián Santero, que reaparece en la categoría sobre la misma Ford Ranger del Magnoluz Racing que había manejado Manuel Borgert en el TC Pista Pick Up. A sólo 67 milésimas del uno, el mendocino dejó claro que viene a pelear. Detrás, Tobías Martínez con la Chevrolet S10 a 205 milésimas y Diego De Carlo con la VW Amarok a 800, cerrando el lote de los cinco más rápidos.
La clasificación está prevista para las 16:10 y se corre en formato eliminatorio en tres segmentos: primero diez minutos con todos, después ocho con los diez mejores y al final otros ocho para definir la pole entre los cinco más rápidos del corte. Palazzo manda y Fritzler se le planta al lado. Si no aparece nadie a interrumpirles el duelo, la pole va a ser un mano a mano con el play-off de espectador de lujo. Habrá que ver quién se anima a meter la cola ahí. (Mientras tanto, uno mira el parque cerrado y se pregunta si a esta categoría le sobra o le falta alguien que le ponga el gancho a tanto quilombo.)
