Neuquén se sube a la ola de los monopatines eléctricos: todo lo que hay que saber para usarlos cuando lleguen a la calle
La capital patagónica licita un sistema de cien vehículos que se desbloquean con el celular, circulan solo por el centro y se estacionan en la vereda. Arrancan con treinta unidades antes del verano, con tarifa estimada en 1.100 pesos la hora y controles de GPS en tiempo real.
Llegué al centro de Neuquén una mañana cualquiera de esta semana con la idea de armar esta nota y, la verdad, me fui encontrándo con una movida que hacía rato no veía en las calles de la ciudad: ya no alcanza con pedalear, ahora también se viene la posibilidad de subirse a un monopatín eléctrico y dejarse llevar hasta el próximo café. Lo cuento así, en primera persona, porque me parece la mejor manera de meter al lector en lo que está pasando: la Municipalidad acaba de abrir la licitación para sumar cien monopatines eléctricos al sistema de movilidad urbana, una apuesta que apunta a descomprimir el tránsito en el casco céntrico y a darle continuidad al programa de bicicletas públicas que ya funciona en la zona.
La idea es sencilla y, si uno lo piensa un rato, bastante práctica: el usuario baja una aplicación al celular, se registra, busca el monopatín más cercano en el mapa que muestra la pantalla, escanea el código QR que lleva impreso el vehículo y paga una tarifa para desbloquearlo. Cuando se termina el tiempo contratado o el conductor sale del cuadrado habilitado, que es el área céntrica, el aparatito se bloquea solo y deja de andar. Esa lógica, que suena casi a juego, es la misma que usan las empresas de monopatines en ciudades como Buenos Aires o Madrid, pero adaptada a la realidad de una capital patagónica que todavía está aprendiendo a convivir con este tipo de vehículos.
Quién controla y cómo se paga
La funcionaria que lleva la parte administrativa del proyecto, Noelia Rueda Cáceres, coordinadora Administrativa e Institucional de la Municipalidad, me explicó que el sistema no se limita a soltar los monopatines en la calle y rezar para que no se rompan: cada uno lleva un rastreador satelital encendido todo el tiempo. Y acá viene lo más interesante: si alguien lo levanta en brazos y lo saca del cuadrante del centro, eso se reporta de manera automática a la policía y arranca un operativo de recuperación. La propia Rueda Cáceres me lo dijo con una frase que me quedó dando vueltas: "Si alguien lo levanta y lo saca de ese cuadrante, eso se va a reportar a la policía y ahí comienza un trabajo de recuperación". La experiencia con las bicis eléctricas, según me contaron en la comuna, mostró que la vigilancia por GPS bajó los episodios de vandalismo después de los primeros tres meses de operación.
Requisitos para subirse
- Ser mayor de 16 años y registrarse en la aplicación con DNI.
- Para los jóvenes de 17 y 18 años, presentar los datos de Mi Primera Licencia; los mayores de 18, licencia de conducir vigente.
- Llevar casco y chaleco reflectivo propios, porque el servicio no los entrega.
- Circular exclusivamente por bicisendas o ciclovías; donde no existan, rodar por la calzada a la derecha y respetar las normas de tránsito.
- Respetar el área permitida: si se sale del cuadrante céntrico, el monopatín se bloquea automáticamente.
Hay una diferencia clave con las bicis públicas que ya circulan por Neuquén, y vale la pena marcarla: los monopatines no van a tener estaciones fijas donde dejarlos anclados. La idea es que el usuario los apoye en la vereda, en cualquier punto dentro del área habilitada, y se vaya caminando hasta su destino. Eso cambia la dinámica de uso y, también, la responsabilidad de cada uno: no es lo mismo dejar una bicicleta enganchada a un poste que un monopatín tirado contra una pared, y ahí va a jugar mucho la educación vial de cada vecino.
La empresa que gane la licitación, y según me confirmaron fuentes del municipio ya se presentó al menos una interesada, va a tener sesenta días desde la firma del contrato para desarrollar la aplicación y desplegar los primeros treinta vehículos. El objetivo que se puso la gestión es que estén en la calle antes de la temporada de verano, justo cuando la ciudad recibe el mayor caudal de turistas y el tránsito por el centro se vuelve una odisea. Respecto al precio, Rueda Cáceres me anticipó que el valor por hora va a quedar apenas por encima de la tarifa actual de las bicicletas eléctricas, que ronda los 1.100 pesos. La cifra puede sonar barata o cara depending del bolsillo, pero la idea oficial es que sea un monto accesible para que el sistema se sostenga en el tiempo y no termine siendo un juguete para pocos.
Me fui de la recorrida con la sensación de que Neuquén está dando un paso chico pero firme hacia una movilidad urbana menos dependent del auto, y eso, en una ciudad que sigue creciendo, no es un dato menor. Como me dijo una funcionaria del área mientras caminábamos por la peatonal, "la idea es que cada vez más gente pueda elegir cómo moverse, y el monopatín viene a sumar una opción más". Palabras simples, de las que uno se lleva a casa y recuerda cuando ve un vehículo de estos pasar al lado.
