Mirtha Legrand sigue haciendo escuela: mejora de a poco y se prepara para volver a su casa
La conductora, de 99 años, continúa internada en el Sanatorio Mater Dei tras una nueva complicación respiratoria. El parte médico oficial asegura que evoluciona favorablemente y su círculo íntimo cuenta cómo transita estas horas de reposo.
El bombo suena en la mesita de luz, como cuando uno abre la puerta de la casa de la abuela y todo parece en pausa. Mirtha Legrand, otra vez detenida, otra vez mirando el techo del Sanatorio Mater Dei con la paciencia de quien ya desfiló por estas calles mil veces y sabe que la función sigue. Tiene 99 años la señora, y este miércoles 23 de septiembre el director médico del sanatorio, Enrique Echagüe, firmó un parte que dejó tranquilo a más de uno: la conductora continúa mejorando día a día de esa neumopatía que la devolvió a una habitación de clínica el viernes 18, apenas cinco días después de haber recibido el alta de una internación anterior.
Qué dice el parte del Mater Dei
El comunicado, breve y medido como suelen ser los partes cuando la familia no quiere alboroto, señaló que Legrand seguirá hospitalizada durante los próximos días para mantener el seguimiento de su estado de salud y completar los estudios y el tratamiento que los médicos consideran necesarios. La institución adelantó que, si no aparecen cambios en el cuadro, difundirá una nueva actualización el viernes 25 de septiembre, y transmitió el agradecimiento de los Legrand y del equipo médico por las llamadas, los mensajes y las flores que no paran de llegar.
- Ingresó el viernes 18 de septiembre al Sanatorio Mater Dei con un cuadro compatible con neumopatía.
- El parte del miércoles 23 indica que evoluciona favorablemente y que continúa hospitalizada bajo control.
- Si no hay cambios, el próximo parte oficial se conocerá el viernes 25 de septiembre.
- Se trata de su segunda internación en menos de un mes: la primera fue el lunes 7 de septiembre, tras varios días con bronquitis y síntomas respiratorios.
- Recibió el alta el domingo 13, pero la tos y el reposo indicado la obligaron a suspender la grabación de sus programas.
- Cinco días después del alta volvió al Mater Dei para realizarse nuevos estudios y completar el tratamiento.
La palabra del círculo íntimo
Mientras los médicos hacen su trabajo y el país mira la pantalla esperando novedades, Jimena Monteverde, la cocinera que durante años le puso color y aroma a las mesadas de la conductora, acercó algunas pistas de cómo se viven estas horas puertas adentro del sanatorio. Monteverde contó que Mirtha descansa bien, mira televisión y tiene ganas de volver a su casa. Está durmiendo muy bien, pasa buena noche, dijo, con ese tono de quien conoce a la señora desde hace años y sabe leer entre líneas sus estados de ánimo.
“Está durmiendo muy bien, pasa buena noche.”Jimena Monteverde, cocinera y amiga de la familia
Monteverde aclaró, igual, que no habló directamente con Legrand en estas últimas horas y que se mantiene al tanto día a día por el canal que la familia habilita para los más cercanos. Según contó, la conductora está acompañada por familiares y personas de su círculo íntimo, y el equipo de los almuerzos y las cenas que se graban semana tras semana siente su ausencia en la mesa: no es lo mismo cocinar sin la jefa mirando, dicen entre bambalinas los que conocen el ritmo del canal. La cocinera se mostró optimista con el presente y con lo que viene, y dejó flotando la idea de que, si todo sigue como hasta ahora, el regreso a casa sería cuestión de días.
Yo me quedo pensando, mientras escribo esta nota desde el portal, en esa costumbre argentina de parar la pelota cuando alguien como Mirtha se sienta mal. Mi vieja me decía de chico: cuando se enferma la Chiquita, se enferma un poco el país. Y tenía razón. Porque la señora no es solo una cara de la televisión: es la sobremesa de los domingos, es el traje largo, es la pregunta incómoda en el momento justo, es la voz que abre la temporada de premios y la que cierra el año con un brindis. Por eso uno celebra cada parte favorable como se celebra en el patio de una peña cuando el cantor vuelve al escenario después de un resfrío. Mirtha Legrand, a sus 99 años, sigue siendo de esas artistas que enseñan que la escena también se hace con la pausa, con el reposo y con saber cuándo quedarse quieto para volver con todo. La próxima parada, si los médicos confirman la tendencia, será el parte del viernes 25. Mientras tanto, queda el convite de siempre: este finde, cuando se enciendan las pantallas, brinde por la señora en la mesa familiar, y si tiene la posibilidad, acérquese a la peña del club del barrio, pida un malbec y dedíquele un aplauso. Legrand mejora, y a veces, mejorar también es un acto de compañía.
