Mike Amigorena se calza el delantal y recalienta la cocina de MasterChef Celebrity en reemplazo de L-Gante
El actor cerró el listado de la nueva edición del concurso tras la baja de L-Gante y ya palpita lo que se viene: platos con reloj, un jurado al que conquistar y la pastelería como cuenta pendiente. Cuenta sus gustos en la cocina, el cariño por sus compañeros y la mudanza de la olla hogareña al set televisivo.
Arrancamos con el repique del bombo que se escucha apenas se abre la puerta del patio y, antes de que el humo del asado se vaya, hay que contarles una novedad que tiene a medio barrio con el repasador en la mano y la mesada caliente: Mike Amigorena, el actor que muchas veces se pone la guitarra en la peña de la esquina, ahora se calzó el delantal y se metió de lleno en la nueva edición de MasterChef Celebrity, ocupando el hueco que dejó L-Gante, cuya salida del programa se confirmó el 14 de septiembre. Amigorena fue el último en subirse a la competencia y, como buen invitado tardío, llegó dispuesto a meterle corazón a la cocina y a mostrarle a todos cómo se cocina cuando uno viene de los fogones de la familia, esos donde se hace una cazuela para seis y siempre sobra.
De la cocina de la casa al reloj de la tele
Cuando uno se crió escuchando a la abuela decir que la carne se cocina a fuego lento y con paciencia, el primer cambio que se siente al meterse en un concurso así es justamente ese: el reloj. Amigorena lo reconoció con la franqueza de los que hablan en confianza, como si estuvieran sentados tomando unos amargos en la vereda. Es que hasta ahora, su trato con la gastronomía fue siempre el de alguien que cocina para los suyos, con tiempo de sobra y sin mirándole los pasos. Ahora le toca dar vuelta esa lógica y meterle presión al cucharón.
“Es un gran desafío para mí porque no es lo mismo cocinar con todo el tiempo del mundo para amigos que cocinar en una hora para un jurado.”Mike Amigorena
El propio Mike sabe bien que el salto de la cocina de la casa al set no es un detalle menor, y mucho menos para alguien que, como él mismo aclara, tiene la cocina como hobby y no como oficio. Lo dijo con esa mezcla de humildad y picardía que lo caracteriza, la misma que se le nota cuando se acomoda en la mesa larga de la peña del domingo: hay cariño por el plato, pero también hay claridad en que esto es un aprendizaje en vivo y en directo.
Lo que sabe, lo que le falta y lo que se le antoja
- Pescados: un clásico que sabe preparar y con el que se siente cómodo para lucirse en una primera prueba.
- Guisos y cazuelas: el plato de la abuela, el que alimenta el alma y siempre cae bien cuando baja la temperatura.
- Salsas: la base de toda buena cocina y donde dice sentirse más firme para lucirse.
- Pastelería: la gran cuenta pendiente, el terreno que menos exploró y donde se propone aprender de verdad.
- Platos con tiempo limitado: el gran reto, aprender a cocinar contra reloj sin perder sabor ni amor propio.
“Tengo mucha afinidad con la cocina, pero bueno, no soy cocinero.”Mike Amigorena
Y claro, en una peña familiar siempre hay alguien que pregunta por los afectos, porque en estos certámenes uno no compite solo contra el fuego, sino también en buena compañía. Amigorena, lejos de esquivar el tema, lo blanqueó con la sencillez del que habla de los suyos: dijo que quiere mucho a varios de sus compañeros y que eso lo obliga a ponerle el cuerpo y las ganas a la competencia, no para ganarle a nadie, sino para dejarlos contentos y pasarla bien. Así, con esa lógica criolla de tirarse al barro por los afectos, se paró frente al desafío.
“Quiero mucho a varios participantes, así que no queda más que ponerle el cuerpo y las ganas para entretener.”Mike Amigorena
Sobre el jurado, el actor la dejó picando como buen jugador que sabe que la primera mano se muestra sin quemar las cartas. Reconoció que todavía no tiene claro cómo será ese ida y vuelta con los que van a probar cada plato, aunque se despachó con una frase que suena a declaración de intenciones bien criolla, de las que se escuchan en la mesa antes de pedir el segundo vino: si saben, habrá que conquistarlos, dijo, y en esa sola línea se notó que va a la cocina con el cuchillo afilado y la sonrisa intacta. Por eso, querido lector, lo dejo con la pregunta del final que siempre se hace en cualquier peña que se precie: a usted, ¿qué plato le gustaría verle preparar a Mike en su debut en MasterChef?
