Lautaro afina la puntería antes de Ezeiza y le deja un problema al técnico
El Toro firmó un doblete en el 2-2 entre Inter y Roma y se mete en la selección con el pecho inflado. Pero la jornada también dejó un golazo de Enzo en Manchester City, otro de Messi en Miami y tres inquilinos para el consultorio del médico de Scaloni.
Acá va mi toma de posición sin anestesia: Lautaro Martínez se plantó en el Olímpico con la personalidad de un patrón de estancia y se mandó un doblete para que Inter rescatara un empate que, ojo, no es cualquier empate. Es el que sostiene al Neroazzurro en lo más alto de la Serie A, ahí donde manda el Inter, ese equipo que lleva años peleándole la corona a un Milan que da más lástima que un kiosco de domingo a la madrugada. El Toro se fue con la pelota bajo el brazo y la sonrisa cómplice del que sabe que los defensores de Roma todavía están preguntándose dónde se metió.
Argentinos en acción: goles, minutos y un buzón de quejas
Mientras el rubio de Martínez seguía clavando la banderita en cada pelota que tocó, del otro lado dos compatriotas se sacaban las chapas. Matías Soulé se comió los 90 minutos con la frialdad de los pibes que ya no tienen nada que demostrar, y Leonardo Balerdi jugó 65 con la solvencia habitual. Santiago Castro se quedó en el banco, mirando, esperando su oportunidad como aquel que mira el asado mientras todos comen. (A la dirigencia de Boca ya le llega la factura por no haberle dado más minutos en su momento: hoy cotiza en euros.)
El historial dirá que cuando esta camada se junte en Ezeiza para la Fecha FIFA, lo hará con la mochila cargada de buenas noticias y un par de nubarrones. Porque el plato fuerte llegó desde Inglaterra: Enzo Fernández se mandó un tiro libre con la elegancia del zurdo que sabe que la pelota es redonda para los demás y chiquita para él. Primer gol con la camiseta del Manchester City en un 5-3 sobre Sunderland que dejó al equipo como único puntero e invicto de la Premier. Gerónimo Rulli, otra vez, fue espectador desde el banco, con la paciencia de un santo.
- Lautaro Martínez: doblete en el 2-2 de Inter ante Roma en el Olímpico. Matenera la punta del equipo milanés en la Serie A.
- Enzo Fernández: primer gol para Manchester City en el 5-3 sobre Sunderland. Llegó de tiro libre y dejó al equipo como único puntero e invicto.
- Lionel Messi: convirtió en el 2-2 de Inter Miami ante San Diego, con asistencia de Rodrigo De Paul en el otro tanto del equipo.
- Atlético de Madrid: le ganó a Real Madrid con Cristian Romero y Giuliano Simeone desde el arranque. Julián Álvarez entró en el complemento, Juan Musso fue suplente.
- Nicolás González: 70 minutos en el 1-0 de Juventus a Atalanta.
- Leonel Flores: más de 80 minutos y una asistencia en la victoria de Boca sobre San Lorenzo por el torneo local.
Los tres inquilinos del consultorio
Ahora bien, mientras los delanteros llenan la red, los médicos de la Selección van armando el informe con cara larga. A Thiago Almada se le cortó la noche en el Monumental: salió lesionado durante el primer tiempo de la derrota de River ante Huracán y, encima, arrastra una fecha de suspensión pendiente con la celeste y blanca. Tobías Andrada también abandonó la cancha en ese encuentro, así que el cuerpo técnico de Marcelo Gallardo se quedó con la mitad del recambio en el olvido. Y por si faltaba algo, Nicolás Tagliafico se bajó del cruce de Olympique de Lyon con Rennes por una molestia muscular. Tres bajas en distintos frentes, todas en el momento más inoportuno.
Yendo al hueso del asunto: Scaloni armará las valijas con varios nombres propios que llegaron enchufados y otros tres que tendrá que mirarles la lengua antes de subir el avión. La pregunta que dejo picando, como hago siempre, es para el técnico: ¿qué peso les va a dar a los goleados del finde, a los que terminaron con el gemelo vendado y al pibe Flores, que llegó a Boca con la oportuni que le faltó en sus últimos pasos por Europa? También, ya que estamos, le recuerdo a la dirigencia (entre paréntesis, como corresponde): a Almada lo suspendieron y a Tagliafico lo cuidan; los demás se prueban el traje de la Selección a fuerza de goles.
“La Selección se arma en Ezeiza con la mayoría de los titulares enchufados, pero el técnico recibe tres sobres con preguntas incómodas. Lo que pase en la próxima Fecha FIFA dependerá de la cintura con la que Scaloni lea la enfermería.”Matías Salvatierra, Deportes
