La tercera semana de septiembre volvió a empujar los precios del changuito: las carnes y las bebidas se llevan la peor parte
Las consultoras Analytica y LCG coincidieron en una nueva suba semanal de alimentos y bebidas, con la carne explicando la mitad del incremento y las bebidas liderando el promedio mensual.
Le juro que subí a la camioneta con la planilla de las dos consultoras y lo primero que pensé fue en el pozo de agua del puesto de doña Ramona, allá por la ruta del caldenal, donde uno siempre se cruza con el paisano que vuelve del almacén con la bolsa flaca. Es lo que digo siempre: el monte no vota, pero la góndola del supermercado pasa la factura. Y esta vez, otra vez, la factura vino con aumento. En la tercera semana de septiembre, Analytica midió una suba semanal de 0,7% en alimentos y bebidas, mientras que LGC registró 0,6%. Es la segunda semana consecutiva de incrementos, lo que ya empieza a preocupar a quien lleva la libreta familiar.
Las carnes, el motor de la semana; las bebidas, el peso del mes
Si uno mira el detalle con la paciencia que merece, lo que ocurrió en estos siete días fue bastante elocuente. LCG desglosó que las verduras treparon 2,3%, las carnes 1,1%, las bebidas 0,8% y los panificados 0,7%. La carne sola explica prácticamente la mitad de toda la suba semanal relevada por LCG, algo que no sorprende a nadie que haya pisado una carnicería en los últimos tiempos. La diferencia aparece cuando uno estira la mirada a las últimas cuatro semanas: ahí el protagonismo cambia de manos y se lo quedan las bebidas, que acumularon un incremento mensual de 9,3%, y aportaron cerca del 70% de la inflación promedio del rubro.
Para los lectores que no están tan familiarizados con la metodología, vale aclararlo: cuando hablamos de inflación promedio de cuatro semanas no es lo mismo que la suba del mes calendario completo, sino un indicador suavizado que las consultoras usan para ver la tendencia. En ese promedio, LCG marcó 1,8%, con una aceleración de 0,3 puntos respecto de la medición anterior. Analytica, en tanto, calculó 2,7% para el mismo recorte de cuatro semanas. Son dos puntas para mirar la misma película, y las dos cuentan que septiembre no trajo alivio.
“La diferencia entre LCG y Analytica está en el recorte: para la medición de cuatro semanas, Analytica lo ubicó en 2,7%, mientras que LGC lo dejó en 1,8%. La lectura semanal, en cambio, coincidió en el signo y casi en el número: 0,6% y 0,7%.”Lo que dicen los números
Analytica proyecta un septiembre más calmo que los meses anteriores
Ahora bien, hay una noticia dentro de la noticia que quiero subrayar porque a veces se nos pasa por arriba: Analytica proyecta que el índice general de septiembre cerrará en torno al 2%. Es una estimación para el mes completo, no un dato cerrado, y se ubica apenas por encima del 1,7% de agosto. Si se confirma, significaría que la inflación general se mantendría dentro de los registros relativamente contenidos de los últimos meses, aunque, como digo siempre, eso es la foto del promedio y no la del changuito. Con la carne subiendo 1,1% en una sola semana y las verduras 2,3%, la sensación en el bolsillo puede ser bien distinta.
- Analytica, tercera semana de septiembre: suba semanal de 0,7% en alimentos y bebidas; promedio de cuatro semanas de 2,7%.
- LCG, tercera semana de septiembre: suba semanal de 0,6%; segunda semana consecutiva con incrementos.
- Verduras: 2,3% semanal según LCG; carnes: 1,1%; bebidas: 0,8%; panificados: 0,7%.
- Las carnes explicaron la mitad del aumento semanal de LCG; las bebidas aportaron el 70% del promedio mensual.
- Bebidas acumularon 9,3% en las últimas cuatro semanas, según LCG.
- Proyección de Analytica para el índice general de septiembre: 2%, frente al 1,7% de agosto.
Cuando termino de revisar estos papeles, no puedo dejar de pensar en esa promesa de campaña que escuché un domingo a la mañana, cuando todavía había sol en el palenque: que con esfuerzo y con los muchachos del campo se iba a domar la inflación. Bueno, acá estamos, a mediados de septiembre, anotando otra semana en rojo para la carne y las bebidas, esperando que el próximo relevamiento muestre un número distinto. La promesa, hasta ahora, se viene cumpliendo en cuotas: todavía no llega a fin de mes.
