La madre y los hermanos de Gaspi se quedaron con la llave de su Instagram y prometen cuidarlo como él lo hubiera hecho
A tres meses de la muerte del creador de contenido, Michelle Prim y sus hijos Francisco y Federico asumieron la administración del perfil que reúne casi tres millones de seguidores y adelantaron que buscarán mantener vivo el humor que lo caracterizaba.
El redoble del bombo suena distinto cuando la peña se queda sin su payaso. Esta vez no es en un patio de barrio ni en un escenario improvisado: la noticia llegó por una historia de Instagram, esa red que durante años fue la vidriera diaria de Gaspar Prim Díaz, conocido simplemente como Gaspi, y que ahora pasa a manos de su propia familia, la misma que durante estos tres meses tuvo que aprender a sobrellevar la ausencia mientras los teléfonos no dejaban de sonar con mensajes de condolencias.
Su madre, Michelle Prim, y sus hermanos Francisco y Federico fueron los encargados de confirmar lo que muchos seguidores venían especulando: el acceso a la cuenta fue recuperado y, de aquí en más, será administrado por ellos tres. La idea, según explicaron, es bien concreta y bien de casa: proteger todo lo que él construyó, conservar sus publicaciones tal como quedaron y sostener abierto ese espacio que durante años funcionó como punto de encuentro entre Gaspi y una comunidad que lo seguía masivamente.
Un mensaje en primera persona para una comunidad que no se quiere ir
El comunicado de la familia fue breve pero cargado de intención. Lo publicaron en una historia del propio perfil y eligieron hablar ellos mismos, en plural, como una manera de decir que el proyecto sigue, aunque ya no esté quien lo encendía cada mañana. Agradecieron el acompañamiento recibido desde el día del fallecimiento, recordaron que ese cariño los ayudó a atravesar la pérdida y remarcaron que la comunidad que se armó alrededor de los videos no se termina con la ausencia del protagonista, sino que, de algún modo, se transforma en una forma de recordarlo.
“Pudimos recuperar su cuenta y a partir de ahora la vamos a cuidar nosotros, para proteger todo lo que él construyó.”Michelle Prim, Francisco y Federico, en un comunicado publicado en el perfil de Gaspi
La frase parece sacada de una conversación de cocina, de esas que se dan entre hermanos y la madre cuando hay que decidir quién guarda las llaves de la casa. Y justamente por eso golpea distinto: no hay tecnicismos, no hay promesas rimbombantes, apenas un compromiso familiar. Ellos mismos lo aclararon al cierre del mensaje: la cuenta seguirá siendo un lugar para recordar a Gaspi tal como era, con su alegría y con ese humor tan característico que, según reconocieron, nos hacía reír a todos.
De Sevilla al barrio: la familia que no se calla
La decisión de hacerse cargo del perfil no surgió de un día para el otro. En agosto, cuando todavía la tristeza estaba a flor de piel, Michelle Prim aceptó una invitación que pocos hubieran estado en condiciones de aceptar: subió al escenario de La Velada del Año VI, en el estadio La Cartuja de Sevilla, presentada nada menos que por Ibai Llanos. Llevaba puesta la bata de boxeo que su hijo había usado en una edición anterior y, en lugar de quedarse en silencio, les habló de frente a los miles de jóvenes que copaban el predio. Les pidió que se cuidaran entre ellos y que valoraran a sus familias, como si hubiera tomado prestada la autoridad moral que Gaspar se había ganado pantalla mediante.
Gaspi había hecho del humor y del streaming su manera de estar en el mundo. Participó en varias ediciones de esa misma Velada, se codeó con streamers de todo el habla hispana y construyó un archivo de videos que, vistos en bloque, cuentan mucho más que una seguidilla de tendencias: cuentan la historia de un pibe que sabía hacer reír y que, sin proponérselo, terminó generando una comunidad. Ahora ese archivo quedará en manos de su mamá y de sus hermanos, que son, a la vez, su memoria más cercana y los herederos directos de ese laburo cotidiano.
- El acceso a la cuenta fue recuperado y ya no depende de terceros.
- La prioridad es preservar las publicaciones tal como fueron subidas por Gaspi.
- La cuenta seguirá activa como un espacio para recordar su humor y su alegría.
- Se mantendrá abierto el vínculo con los casi tres millones de seguidores que tenía.
- El manejo queda formalmente en manos de Michelle Prim, Francisco y Federico, su madre y sus dos hermanos.
Una abuela del barrio, de esas que todavía preguntan qué mirás tanto en el celular, me decía el otro día que lo más valioso que le pueden dejar los hijos no es una cuenta con muchos seguidores sino la gente que queda alrededor cuando ellos se van. Quizás por eso este anuncio, menor dentro del calendario de noticias, termina pesando más de lo que aparenta: no se trata solamente de quién administra un usuario y una contraseña, sino de decidir, entre todos, cómo se sigue queriendo a alguien que ya no está. La familia tomó la palabra y, con esa simpleza que tienen las cosas bien hechas, se comprometió a cuidar lo que Gaspi construyó. Ahora queda en nosotros, los que del otro lado seguimos mirando la pantalla, acompañarlos en ese trabajo de todos los días, sin apurar tiempos ni pedirles que hagan lo imposible. Como en la peña del fin de semana: cuando alguien se suma a la mesa, uno le hace lugar y le alcanza un vaso, no se le pregunta de qué cuadro es.
