La inteligencia artificial al servicio del hospital: cómo Viz.ai asiste a casi 2.000 centros de salud en Estados Unidos
Bill Gates repasó en su blog los usos concretos de la inteligencia artificial en medicina, agricultura e investigación científica. Entre los casos más avanzados se encuentra una plataforma que detecta accidentes cerebrovasculares en minutos y acelera la respuesta de los hospitales que no cuentan con especialistas.
Detectar una urgencia a partir de un estudio médico es una de las aplicaciones concretas de inteligencia artificial que Bill Gates destacó en su blog. El cofundador de Microsoft mencionó a Viz.ai, una plataforma utilizada en casi 2.000 hospitales de Estados Unidos para reconocer accidentes cerebrovasculares y otras situaciones que requieren atención inmediata.
El planteo de Gates conecta con un problema cotidiano de los hospitales pequeños: la falta de neurólogos y otros especialistas disponibles en el lugar para evaluar emergencias. En ese contexto, la herramienta actúa como un primer filtro que analiza las imágenes, identifica hallazgos compatibles con un ACV y alerta al equipo de guardia para reducir los tiempos de decisión.
Otros usos en salud y atención primaria
El creador de Microsoft también describió otras tareas en las que estas herramientas pueden apoyar a los profesionales de atención primaria: orientar diagnósticos, acompañar el seguimiento de pacientes fuera del consultorio y explicar resultados de estudios o indicaciones de medicamentos. En salud mental, mencionó posibles aplicaciones ante la falta de consejeros, psiquiatras y profesionales especializados en adicciones.
Asesoramiento agrícola con IA
Fuera del ámbito médico, Gates señaló el trabajo agrícola en países de bajos ingresos. Explicó que muchos productores tienen dificultades para conseguir información meteorológica confiable y orientación sobre qué semillas utilizar, cómo abordar enfermedades de plantas y animales o cómo mejorar las condiciones del suelo.
Para el cofundador de Microsoft, el asesoramiento mediante inteligencia artificial podría ayudar a tomar esas decisiones y aumentar la producción frente al crecimiento de la población y las dificultades que plantea el cambio climático. Ubicó a la agricultura detrás de la salud entre los sectores donde espera cambios rápidos en esos países, aunque lo presentó como una perspectiva de desarrollo a futuro.
Investigación científica y acceso desigual
La investigación científica ofrece otra aplicación: examinar grandes cantidades de publicaciones para encontrar patrones y elegir qué experimentos conviene realizar. Gates mencionó su utilidad potencial para quienes buscan tratamientos contra el cáncer o investigan energía nuclear, y sostuvo que esas capacidades podrían permitirles a empresas pequeñas competir con organizaciones más grandes en el análisis de literatura científica.
El propio Gates advirtió que ampliar esos beneficios requiere atender las desigualdades de acceso a la tecnología y los efectos sobre el empleo. A su entender, la promesa de la inteligencia artificial para reducir costos y acercar servicios a zonas con menos recursos llega atada a la necesidad de políticas públicas que eviten que la brecha entre países ricos y pobres se profundice.
Viz.ai funciona como software hospitalario integrado al sistema de imágenes y se comercializa mediante suscripción institucional para centros de salud; el precio depende del tamaño y la cantidad de sedes de cada establecimiento, por lo que la compañía no publica una tarifa única. En Argentina y la región, la plataforma todavía no tiene una presencia comercial extendida y su adopción se concentra, por ahora, en Estados Unidos y parte de Europa.
