La estampida de la inteligencia artificial dejó sin memoria barata a las computadoras y obligó a retroceder una década
Intel y AMD vuelven a ofrecer plataformas compatibles con DDR4, un estándar de 2014, porque fabricar memoria para los chips de IA se volvió más rentable que producir la que llevan las computadoras de escritorio. Un kit de 32 gigabytes DDR5 ya cuesta más del doble que su equivalente en DDR4.
Armar una computadora nueva en la Argentina se encareció en los últimos meses por un motivo que nada tiene que ver con el tipo de cambio ni con los impuestos locales. La memoria RAM, uno de los componentes centrales de cualquier equipo, duplicó su precio en un año. La razón es estructural: los principales fabricantes del mundo desvían su capacidad de producción hacia la memoria de alto ancho de banda que usan los aceleradores de inteligencia artificial, y dejan poca oferta para la memoria convencional que equipan computadoras, teléfonos y consolas.
Una brecha de precios que no tiene antecedentes
Un kit de 32 gigabytes de memoria DDR5 de uso doméstico cotiza hoy en torno a los 620 dólares en el mercado internacional, mientras que el kit equivalente en DDR4 —un estándar lanzado en 2014— se consigue por unos 260 dólares. Esa diferencia, que en condiciones normales no justificaría volver a una tecnología con más de una década de antigüedad, se transformó en el argumento central para que Intel y AMD dieran marcha atrás con decisiones que habían tomado en los últimos años.
Intel había discontinuado el zócalo LGA 1700 —el conector físico de sus procesadores que admitía tanto DDR4 como DDR5— durante 2024, cuando apostó por una estrategia exclusiva de memoria de última generación. Ahora la compañía prepara nuevos procesadores compatibles con ese mismo zócalo para los primeros meses de 2027. Gigabyte, fabricante taiwanesa de placas madre, confirmó que dos de sus líneas ofrecerán soporte para esos chips. AMD tomó un camino equivalente en agosto de 2026 con el relanzamiento de su plataforma AM4, también compatible con DDR4.
Por qué la industria dejó de producir la memoria que usaba
- Una ejecutiva de Samsung informó que la memoria de alto ancho de banda, la que equipa a los procesadores gráficos y aceleradores de inteligencia artificial, pasará de representar el 20% de la capacidad de producción del sector en 2025 a casi el 30% en 2027.
- El director ejecutivo de Micron, Sanjay Mehrotra, comunicó a inversores que prevé que la demanda de su compañía supere a la oferta durante los próximos dos años.
- Mehrotra agregó que el 75% de la producción de Micron para 2027 ya tiene comprador asignado, a precios superiores a los actuales.
- Micron dejó de vender memoria RAM al consumidor final: su negocio se reorientó por completo a los centros de datos y la infraestructura de inteligencia artificial.
El desplazamiento de la capacidad productiva es la clave del problema. Cuando los fabricantes reservan más obleas y líneas de ensamblaje para la memoria HBM que demandan los chips de IA, queda menos espacio para producir la memoria DDR4 y DDR5 que equipan a las computadoras personales. El fenómeno se conoce en la industria como reasignación de obleas y no responde a un ciclo de mercado habitual: es un movimiento estratégico frente a un cliente —los desarrolladores de inteligencia artificial— dispuesto a pagar más por cada módulo.
“Prevemos que la demanda superará a la oferta durante los próximos dos años. El 75% de nuestra producción para 2027 ya tiene comprador, a precios superiores a los actuales.”Sanjay Mehrotra, director ejecutivo de Micron
Qué significa para quien quiera comprar una computadora
El impacto ya se percibe en los equipos de consumo. Las computadoras armadas subieron de precio y algunos fabricantes ofrecen configuraciones con menos memoria que antes al mismo valor. Los teléfonos, los dispositivos de streaming y las consolas de videojuegos también acusaron el encarecimiento por la misma causa. Para el usuario argentino, la opción más razonable en el corto plazo es evaluar plataformas con DDR4 —disponibles a precios entre un 40% y un 60% más bajos que sus equivalentes en DDR5— siempre que el equipo no necesite las mejoras de rendimiento que trae aparejada la memoria de última generación.
