Huracán le cortó a River la ráfaga y se llevó tres puntos que valen doble del Monumental
El Globo se impuso 2-1 con goles de Cortés y Blondel, rompió la serie de tres victorias al hilo del conjunto de Ponzio y volvió a ganar como visitante en un estadio donde no se hacía fuerte desde 2016. Almada y Andrada se lesionaron y preocupan.
Hay que decirlo sin vueltas: River mereció ganar y perdió igual. Le pasó lo de siempre con la pelota atascada en la zona caliente, sin nadie que la empuje, y del otro lado Huracán, que sabe a qué juega, facturó dos veces y se llevó los tres puntos del Monumental. Una justicia rara, de esas que tiene el fútbol cuando un equipo se planta con orden y el otro se queda en la intención.
El Globo de Diego Martínez venía de ganarle a Racing 2-1 y cortó una racha de cuatro sin victorias. Del otro lado, el conjunto que ahora conduce Leonardo Ponzio llegaba con tres al hilo (Banfield, Independiente Rivadavia y Atlético Tucumán) y no pudo estirarla. Para colmo, desde 2016 que el Millonario no le gana como local a este rival. Cómodo no estaba el historial, y se confirmó.
Cómo se abrió el partido
Huracán plantó cinco mediocampistas, dejó a Jordy Caicedo como punta y esperó. A los 23 minutos, Óscar Cortés facturó de tiro libre desde la izquierda: el centro picó en el área y se metió junto al segundo palo, sin desvío. Un gol de esos que duelen, porque no hubo nadie en la línea para rechazar. Hernán Galíndez, mientras tanto, se encargó del resto: le sacó una clara a Sebastián Driussi y otra a Ángel Correa antes del descanso.
- River perdió a Thiago Almada por una molestia y tuvo que poner a Lucas Beltrán. Ponzio se quedó sin su conductor en el peor momento.
- Después se lesionó Tobías Andrada, que había sido citado al seleccionado mayor ese mismo día. Lo reemplazó Mauro Arambarri. Mala noticia para el pibe y para el DT.
En el complemento, River fue. Driussi gritó un gol tras centro bajo de Gonzalo Montiel, pero el línea levantó la bandera: offside. Después llegó la igualdad con una volea de derecha de Tomás Galván, que recibió la pelota hacia el centro y definió sin controlar, de galera y basto. Empate que no cerraba para el local, y se notó: en la siguiente, Cortés habilitó a Lucas Blondel, Fausto Vera no llegó al cruce y el lateral resolvió con un disparo bajo y cruzado desde la entrada del área. 2-1 y a aguantar.
Sobre el cierre, Martínez metió los cambios para cuidar el resultado. River tuvo una volea de Driussi que se fue desviada y nada más. Huracán sostuvo la diferencia con la línea de cinco y Galíndez de figura, y se subió al micro con un triunfazo. Por la décima del Clausura, el Globo gana y suma para soñar con la clasificación. Mientras tanto, en Núñez, queda la sensación de que con la camiseta alcanza y no, nunca alcanza. (Dirigencia: una reflexión sobre los refuerzos que no marcan diferencia tampoco estaría mal.)
Lo que dejó la noche en el Monumental
- Huracán ganó dos partidos seguidos y se mete de lleno en la pelea por la clasificación.
- River cortó su racha de tres victorias y sigue sin ganarle a Huracán de local desde 2016.
- Thiago Almada y Tobías Andrada salieron lesionados: hay que ver qué dicen los estudios.
- Galíndez fue la gran figura visitante y Driussi, el más peligroso de los locales.
Y una última, a Ponzio, con cariño: ya que en la semana se habla de variantes y sistemas, está visto que tocar el medio no alcanza cuando del otro lado hay un equipo que te espera y te castiga. Más vértigo y menos vueltas, maestro. La próxima no la deje escapar.
