Etcheverry tocó el techo en Nueva York y se vuelve con las valijas llenas de aprendizaje
El platense cayó en octavos del US Open ante Michelsen, pero firmó su mejor actuación en Flushing Meadows y trepa al puesto 29 del ranking ATP. Cerúndolo sigue vivo y va por más.
Arrancamos con la verdad sin vueltas: Etcheverry perdió, sí, pero se fue de Nueva York con la frente alta. El platense cayó en octavos del US Open ante el estadounidense Alex Michelsen por 7-6 (6), 6-4 y 6-4 y cerró su mejor participación histórica en el último Grand Slam de la temporada.
Hasta acá llegó la ilusión. Y hasta acá, ojo, fue mucho más lejos que nunca. Porque Etcheverry pisó por primera vez la segunda semana en Flushing Meadows, algo que ni en sus mejores sueños de chico imaginaba cuando veía el torneo por televisión desde La Plata.
Un partido con dos lecturas
El match arrancó con Michelsen quebrando rápido para ponerse 2-0, pero Tomás reaccionó en el quinto game y recuperó el saque. Lo que siguió fue un set palo a palo, sin regalarse nada, que se definió en el tie-break. Etcheverry llegó a tener set point con 6-5, pero el estadounidense lo salvó y cerró el desempate 8-6 con un tiro cruzado después de un largo intercambio. Ahí, en ese peloteo largo, se jugó el destino del partido.
Después Michelsen ajustó las clavijas. Quebró de entrada en el segundo set, no concedió ni un solo punto de quiebre en todo el parcial y se lo llevó por 6-4. En el tercero, repitió la fórmula: quiebre en el quinto game, ventaja de 3-2 y a cerrar. Etcheverry tuvo dos chances de quebrar cuando el estadounidense sirvió para el partido, pero Michelsen las levantó con la energía de un pibe de 20 años que no entiende de nervios.
El historial que habla
- Primera vez que Etcheverry disputa la segunda semana en el US Open.
- En sus participaciones previas había caído en la qualy o en las primeras rondas del cuadro principal.
- Su mejor antecedente era la tercera ronda alcanzada en la edición 2024.
- Gracias al torneo, subirá tres posiciones en el ranking ATP y desde el lunes será número 29 del mundo.
Cerúndolo, mientras tanto, sigue dando pelea. El porteño viene de superar a Alexander Blockx en octavos y se metió en cuartos de final, donde lo espera el ganador del cruce entre Frances Tiafoe y Daniil Medvedev, el campeón de 2021 que todavía da pelea.
(Acá va un mensaje para la dirigencia del tenis argentino: en vez de discutir entre ustedes por los premios y los viajes, miren lo que hacen estos pibes con hambre. Etcheverry acaba de romper su propio techo y Cerúndolo sigue firme. Algo estamos haciendo bien abajo, aunque arriba sigamos tropezando con la misma piedra.)
El saldo, con los pies sobre la tierra, es positivo. Etcheverry se va con más experiencia, con mejor ranking y con la certeza de que puede competirle a cualquiera en un Grand Slam. La próxima parada será la gira asiática, donde tendrá que confirmar que esto no fue casualidad. Donde el cuerpo técnico, espero, lo deje trabajar tranquilo y no le cambie el entrenador cada dos meses como pasó otras veces con otros proyectos argentinos. América, te lo digo de corazón: con hambre así, este pibe va por más.
