Jueves, 17 de septiembre de 2026
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El salario formal perdió 3,4% de poder de compra en el primer semestre y la jubilación mínima acompañó la caída

El SIPA registró un retroceso de los ingresos de los trabajadores registrados frente a la inflación entre diciembre de 2025 y junio de 2026, en un contexto de suba del desempleo al 7,9% y de caída del consumo privado durante el segundo trimestre del año.

Por Federico JozamiEconomía y comercio · 17 de septiembre de 2026 · hace 1 h

El poder adquisitivo de los salarios formales, tanto del sector privado como del público, retrocedió 3,4% en términos reales entre diciembre de 2025 y junio de 2026, según los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), lo que confirma que los ingresos de los trabajadores registrados quedaron por debajo del avance de los precios durante la primera mitad del año y configuraron uno de los capítulos centrales del semestre para el análisis de la economía argentina.

La pérdida no se limitó a la comparación contra el pico inflacionario inmediato. De acuerdo con la misma fuente, el salario medio del primer semestre de 2026 se ubicó 1% por debajo del observado tanto en el primer como en el segundo semestre de 2025, una diferencia que en el bolsillo se traduce en una menor capacidad de compra con el ingreso efectivamente percibido y que refuerza la lectura de un semestre con deterioro del ingreso formal más allá de la pulseada mensual con los precios.

Jubilaciones: la mínima perdió y el resto ganó

Dentro del universo de los jubilados, el comportamiento fue dispar y dependió del tipo de haber. Quienes perciben la jubilación mínima recibieron un incremento semestral de 15,2%, que resultó insuficiente para preservar el poder de compra: en términos reales, ese segmento perdió 1,37% en los seis meses considerados, en buena medida por la falta de actualización del bono complementario. En el otro extremo, el resto de los haberes previsionales mostró una mejora del poder adquisitivo de 1,28% durante el mismo período, lo que dejó una brecha creciente entre la mínima y los haberes superiores dentro del propio sistema previsional.

  • Salarios formales privados y públicos: -3,4% real entre diciembre de 2025 y junio de 2026 (SIPA).
  • Salario medio del primer semestre de 2026: -1% frente al primer y al segundo semestre de 2025.
  • Jubilación mínima: suba nominal de 15,2% en el semestre, pero -1,37% en términos reales por la falta de actualización del bono.
  • Resto de las jubilaciones: +1,28% de poder adquisitivo en el semestre.
  • Consumo privado: cayó en el segundo trimestre de 2026, en paralelo a una contracción de 0,6% de la actividad económica en la medición desestacionalizada.
  • Desocupación: 7,9% en el segundo trimestre, frente a 7,6% un año atrás.
  • Empleo formal: acumula 13 meses consecutivos de caída, con mayor presencia del cuentapropismo y la informalidad.

Consumo, actividad y mercado laboral

El cuadro se completó con señales coincidentes en el lado de la demanda y del empleo. El consumo privado retrocedió en el segundo trimestre de 2026, en sintonía con una contracción de la actividad económica de 0,6% respecto del trimestre anterior en la medición desestacionalizada, que es la que permite comparar períodos sin los efectos propios de cada época del año y, por lo tanto, aislar la tendencia de fondo. En ese marco, la pérdida de salario real aparece como un factor explicativo de la debilidad del consumo, aunque no el único, dado que la actividad también se contrajo.

En el mercado de trabajo, la tasa de desocupación alcanzó 7,9% en el segundo trimestre del año, frente a 7,6% registrado un año atrás, y el aumento se explicó por una mayor cantidad de personas que buscaron empleo y no lo encontraron, más que por un cambio meramente estadístico. En paralelo, el empleo formal acumuló 13 meses consecutivos de caída, mientras ganaron presencia el cuentapropismo y la informalidad, lo que configuró un escenario laboral con dos lecturas simultáneas: mayores dificultades para conseguir una ocupación y un desplazamiento hacia modalidades de trabajo más precarias, con menor cobertura previsional y salarial.

En síntesis, los datos oficiales difundidos por el SIPA mostraron que durante el primer semestre de 2026 varios ingresos —los salarios formales privados y públicos y la jubilación mínima— perdieron capacidad de compra frente a los precios, en un contexto de consumo privado en retroceso, caída de la actividad económica y deterioro del mercado laboral, con el desempleo trepando al 7,9% y con el empleo formal encadenando 13 meses consecutivos de bajas. La variable a seguir el mes que viene será la evolución del salario real del sector formal en julio, para determinar si la pérdida de 3,4% registrada en el semestre tiende a estabilizarse o a profundizarse en la segunda mitad del año.

FJ
Federico JozamiEconomía y comercio

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