Lunes, 14 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
PortadaDeportes
Deportes /

El pívot que nunca olió la línea de tres: mil partidos en la NBA sin tirar un solo triple

James Donaldson acumuló 1.008 encuentros oficiales sin pisar el perímetro. Una marca insólita que el básquet moderno ya no permite repetir.

Por Matías SalvatierraDeportes · 14 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Vamos a decirlo de entrada, sin vueltas: lo de James Donaldson es de esas cosas que el básquet de hoy directamente no puede fabricar. Un pívot de 2,18 metros que jugó 957 partidos de fase regular y 51 de playoffs en la NBA sin tirar un solo triple. Cero. Literalmente cero intentos desde el perímetro. Cuando la liga adoptó la línea de tres en la temporada 1979-80, a nadie se le cruzó por la cabeza que el récord del que más iba a ignorar esa regla sería un tipo que pasó su carrera entera pegado al aro.

Una marca que duplica al segundo y abruma al tercero

Los números de Donaldson, recopilados por el sitio Crazy Stats, son de esos que duelen cuando los comparás. Sus 1.008 partidos sin un intento de tres superan por casi el doble al segundo en la lista, Joel Anthony, que se quedó en 556 presentaciones. Más atrás vienen Mitchell Robinson (450), Etan Thomas (427), Dean Garrett (372), Cole Aldrich (350) y Miles Plumlee (347). El top 10 se completa con Michael Stewart (290), Mark McNamara (286) y el montenegrino Nikola Pekovic, con 271. Para dimensionarlo: la distancia que saca Donaldson sobre el resto del escalafón es la misma que hay entre competir en la NBA y jugar en una liga regional. No hay parangón.

Donaldson había sido elegido en la cuarta ronda del draft por Seattle, pasó brevemente por Italia y se asentó en la liga durante 14 temporadas. Su mejor momento fueron los Dallas Mavericks de los ochenta, donde compartió equipo con Derek Harper, Rolando Blackman y Mark Aguirre. Promediaba cerca de diez rebotes por partido y llegó al All-Star Game de 1988 como reconocimiento a su trabajo bajo el aro. Después pasó por Clippers, Knicks y Jazz, y estiró la carrera hasta España, en el Caja San Pablo Sevilla, donde jugó bordeando los 42 años.

  • 957 partidos de fase regular y 51 de playoffs sin un solo triple intentado.
  • Promedio cercano a diez rebotes por partido a lo largo de su carrera.
  • All-Star en 1988 con Dallas, junto a Harper, Blackman y Aguirre.
  • Cerró su carrera en España, en el Caja San Pablo Sevilla, cerca de los 42 años.
  • El segundo en el ranking, Joel Anthony, tiene apenas 556 partidos en la misma condición.

Acá está la pregunta que sobrevuela todo: ¿hay alguien en actividad capaz de sostener esa filosofía? Por ahora, no. El interno clásico que vive en la pintura y no toca la línea de tres es una especie en extinción. Hasta los pívots con menos recursos ofensivos lanzan triples a pedido de los sistemas, y los entrenadores ya ni pestañean cuando un center se para detrás del arco. Que alguien repita lo de Donaldson, en términos estadísticos, es prácticamente imposible. (Y ya que estamos: a la dirigencia de varios clubes argentinos, que todavía miran al interno puro como reliquia, les convendría tomar nota: el básquet profesional mundial los dejó afuera de juego hace rato.)

“El perfil del especialista interior puro que sostuvo esa carrera es prácticamente irreproducible en el básquet actual.”Crazy Stats, sobre el récord de James Donaldson

Quédense con el dato: mil ocho partidos sin probar la línea de tres. En una liga que ya lleva más de cuatro décadas pateando desde el perímetro, encontrar a un jugador que pase toda su carrera sin caer en la tentación es, simple y llanamente, una rareza estadística. Lo demás, querido entrenador, es pedirle al básquet moderno algo que el básquet moderno ya no sabe dar: un gigante que juegue como si el triple no existiera.

MS

Te puede interesar