El peso se acomoda en el mostrador, pero la inflación no le da tregua al bolsillo
El dólar oficial quedó en $1.535 para la venta en el Banco Nación, el blue se movió en $1.550 y el INDEC confirmó que septiembre cerró con 1,9% de suba en los precios: lo que parece calma cambiaria no calma el bolsillo.
Llegué temprano al centro y pasé por la pizarra del Banco Nación antes de que abrieran la ventanilla. El dólar mayorista llevaba varios días sin hacer ruido y la última rueda de la semana terminó dejándolo en $1.485 para la compra y $1.535 para la venta, un número que ya parece haberse hecho un lugar en la cabeza de la gente. En la misma cuadra, a la vuelta, las cuevas y los arbolitos de siempre ofrecían el blue a $1.503,50 del lado de la compra y a $1.550 del lado de la venta, con la diferencia de siempre entre el mostrador legal y el mostrador de las dudas.
El dato que más duele, sin embargo, no se mira en una pizarra: hay que abrir el informe del INDEC. El organismo informó que la inflación de septiembre fue del 1,9%, una décima por encima del 1,7% de agosto. En lo que va del año, el acumulado llega al 23,6%, un número que se siente en la góndola, en la factura del gas y en la cuota del colegio, aunque la televisión lo pase rápido.
Los rubros que más empujaron el 1,9%
- Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles
- Educación
- Comunicación
- Salud
Para los que viajan o compran afuera, el cálculo tampoco trae buenas noticias. Tras la salida del impuesto PAIS, el dólar tarjeta quedó en $2.007,20, que sale de aplicarle el 30% de percepción a cuenta de Ganancias sobre el tipo de cambio minorista. Cada consumito en el exterior pesa un poco más en pesos.
En la city porte un tema raro fue el riesgo país, que cerró en 611 puntos y acumula su tercera suba consecutiva por la caída de los bonos soberanos: los títulos bajo ley local retrocedieron hasta 1,4% y los Globales hasta 0,5%. En ese escenario, los activos digitales ofrecen otro termómetro: Bitcoin terminó en US$82.228,87 y Ether en US$2.371,61, con operatoria que no para ni en feriados.
La pregunta que me llevo de vuelta por la ruta es de las más viejas y más nuevas a la vez: si el tipo de cambio se mueve poco y los precios igual suman 1,9% en un solo mes, ¿quién está aguantando el costo de esa estabilidad? El bolsillo responde antes que cualquier técnico. Y mientras el INDEC siga firmando estos números y la calle siga pagando estos precios, el debate va a seguir pasando por las mesas familiares y por las PyMEs del interior, que son las que primero reciben el golpe y las últimas en ser escuchadas.
