El patio se agranda: "Enfrentados: Marfil" lleva el romance de Mercedes Ron a la pantalla con Ester Expósito
La novela que reescribe el vínculo entre una joven y su guardaespaldas suma acción, misterio y un giro más adulto. La autora repasó el backstage del libro y la adaptación que dirige Óscar Pedraza.
Se escucha el redoble del bombo, el patio se llena y yo, Ignacio Sayago, me siento a charlar con ustedes como cada viernes. Hoy la cosa va de literatura que se vuelve pantalla, de novelas que se hacen carne en actores y actrices, y de una escritora que pasó de Wattpad a las ventas millonarias sin perder el olfato para el romance. La historia se llama Enfrentados: Marfil, y llegó para sacudir la rutina de quienes todavía creen que el amor entre una chica y su guardaespaldas es un cuento lejano.
El arranque es bien de película. Una joven acostumbrada a salir, divertirse y manejar su tiempo como se le antoja se topa de golpe con un secuestro que le cambia la vida. A partir de ese sacudón aparece la figura del guardaespaldas, interpretado por Hugo Diego García, y el vínculo entre los dos empieza a escribirse en un cuaderno bien distinto al de la saga Culpables. Del otro lado, Ester Expósito se pone en la piel de Marfil y le pone rostro a una protagonista que, según su creadora, ya tenía el carácter antes de tener cara.
Del barrio al set: cómo se cocina una novela que se mira
Mercedes Ron es porteña de nacimiento, vive en Sevilla y dio sus primeros pasos como escritora en Wattpad. Cuando se sentó a escribir Enfrentados estaba en Nueva York, acompañada por una amiga, y llevaba varias semanas sintiendo en el cuerpo lo que significa emanciparse. Esa mudanza, esa sensación de abrir la ventana y mirar la ciudad enorme, se coló en la personalidad de Marfil y contrastó, después, con el encierro que le toca vivir cuando la contratan a alguien para cuidarla.
“Me interesaba trabajar sobre la ruptura de la rutina y sobre cómo reaccionan los personajes cuando se les cruza una situación que no tenían prevista. Quería que el conflicto tuviera peso más allá de la pareja.”Mercedes Ron
Mi abuela decía que las mejores historias empiezan cuando alguien tiene que compartir la mesa con quien no eligió. Esa frase me volvió a la cabeza cuando leí que Ron definió el libro como un intento de acercarse a un registro prácticamente adulto, dejando atrás parte del universo juvenil que la hizo famosa. La autora reconoce que el motor de sus relatos sigue siendo el vínculo romántico, aunque ahora lo envuelve en tensión, en suspenso y en preguntas más pesadas sobre la libertad y la dependencia.
La mudanza a la pantalla la dirige Óscar Pedraza, y la producción destaca tres pilares que ya palpitaron en el libro: la química entre los protagonistas, las escenas de acción bien coreografiadas y la presencia visual de una ciudad que funciona como personaje. Para Ron, ese traspaso también tiene un costado entrañable, porque cada lector había imaginado a Marfil y a su guardaespaldas a su manera, y ahora la serie le pone cuerpo, acento y hasta el ruido de los pasos en la vereda.
Acá nomás, en la esquina, uno cruza a los pibes del tango electrónico que ensayan temas nuevos con el celular en una mano y el mate en la otra. Y mientras el barrio se acomoda para el fin de semana, vale la pena hacerse la pregunta que dejamos picando: ¿qué les resulta más interesante cuando una novela romántica se convierte en serie, se quedan con la historia de amor tal como la imaginaron o les gusta que la pantalla les cambie el paisaje? Los leo en los comentarios y nos encontramos el sábado en la peña, con un vino, un bombo y varias ganas de seguir conversando.
