El día que el bombo legüero se quedó mudo: Yankelevich aclara la sombra de Giordano en ViveRo
El productor salió a desmentir que el padre de los chicos hubiera sido invitado al homenaje que Telefe le hizo a Romina Yan en el Gran Rex. Cuenta cómo terminó en el teatro, qué dijo aquella noche y por qué decidió hablar después de tanto silencio.
Arrancamos por el principio, como cuando en el patio del barrio alguien golpea el bombo legüero y todo el mundo deja lo que está haciendo para mirar. Esta vez el golpe lo dio Gustavo Yankelevich, que salió a hablar claro y fuerte sobre una pregunta que venía rebotando en las redes desde hacía días: por qué Darío Giordano había estado en el Teatro Gran Rex aquella noche de septiembre de 2018, cuando se levantó el telón del homenaje ViveRo a Romina Yan, en lo que habría sido su cumpleaños número 44. La respuesta fue directa, sin vueltas: nadie lo había invitado al espectáculo.
El productor, que también es abuelo de los tres hijos de Romina Yan, lo dijo con la contundencia de quien sabe que la palabra pesa. "Leí que algunos preguntan para qué lo invitamos. Nadie lo invitó", arrancó, y después explicó por qué entonces Giordano terminó dando notas frente a las cámaras de Telefe esa noche. La historia es de esas que parece chica y termina siendo enorme: Azul, la más chica de los hermanos, tenía una participación artística en el show, y fue su padre quien decidió acompañarla al teatro en lugar de mandarla con otra persona.
"Darío, en lugar de mandarla con otra persona, fue él. La llevó, la esperó y entonces dio la nota", contó Yankelevich, resignado, como quien repite una escena que ya vio mil veces. Franco, Valentín y Azul habían subido a escena para cantar en recuerdo de su madre, en un momento que la televisión transmitió en vivo y que también se vio en la pantalla gigante que se montó sobre la Diagonal Norte. La imagen de los tres hermanos juntos era de las que cortan la respiración, de las que mi vieja todavía comenta cada vez que la vuelven a pasar.
Lo que dijo esa noche y por qué Yankelevich no lo puede creer
Hay un video que volvió a circular en redes, de esos que aparecen de la nada y te dejan pensando. En esas imágenes se ve a Giordano hablando con la prensa sobre sus hijos, en un tono que a Yankelevich le sigue sonando ajeno. "Habló como si los chicos hubieran estado felices viviendo con él. Lo veo y no lo puedo creer", confesó el productor, y ahí se le nota el nudo en la garganta. Es que para ese momento, según su propio relato, Franco y Valentín ya llevaban tres años viviendo con él, junto a su abuela, y Azul quedaba al cuidado del padre.
La aclaración cobró más fuerza todavía después de que Valentín habló públicamente sobre los presuntos episodios de violencia que él y su hermano habrían atravesado con su padre. Esas declaraciones reavivaron el recuerdo del video del 2018 y abrieron un montón de preguntas. Yankelevich decidió responderlas todas juntas, de una sola vez, como quien abre las ventanas de par en par para que entre aire nuevo.
La alerta de Cris Morena y la decisión de guardar silencio
- Fue la productora Cris Morena la primera que le escribió para avisarle que algo no andaba bien: "Está pasando algo raro, prestale atención a los chicos", le dijo por mensaje.
- Franco, el mayor, le pidió irse a vivir con él. Cuando Yankelevich le preguntó por qué, el adolescente le contó que su padre lo había golpeado al enterarse de ese pedido.
- La familia resolvió no hacer pública la situación mientras la Justicia intervenía, para no entorpecer el proceso.
- "Si mediatizábamos este tema, los nenes no iban a lograr su objetivo, que era que me pudieran dar la tenencia a mí", explicó el productor.
- Tras la denuncia y la resolución del caso, Franco y Valentín quedaron bajo el cuidado de Yankelevich.
El homenaje de aquella noche, más allá de la polémica de estos días, fue uno de esos eventos que quedan grabados en la memoria de un país entero. Por el escenario del Gran Rex pasaron Lali Espósito, Abel Pintos, Luciano Pereyra y Patricia Sosa, entre otros artistas, y la velada se vio en vivo por Telefe, con esa pantalla gigante en Diagonal Norte que permitió que miles de personas se sumaran desde la calle. Era el cumpleaños que Romina Yan no llegó a festejar, y la música se encargó de decirlo por ella.
Yo, la verdad, cada vez que escucho esta historia me acuerdo de mi abuelo, que decía que las familias se arman como se puede y se cuidan como se debe. Yankelevich habló con la serenidad de alguien que ya pasó lo peor y que ahora quiere dejar las cosas en su lugar. Si tenés ganas de seguir charlando de folclore, de historias de patio y de música popular, te espero el fin de semana en la peña del barrio, donde siempre sobra un lugar en la mesa y el vino se sirve en jarra.
