El comercio pyme cerró agosto con una nueva caída real y un escenario de márgenes cada vez más ajustados
Según el índice de CAME, las ventas minoristas descendieron 0,2% interanual y 2,7% respecto de julio, en un mes en el que las familias priorizaron lo indispensable frente al peso de las tarifas y el endeudamiento acumulado.
Las ventas en los comercios minoristas pyme cerraron agosto con una baja de 0,2% frente al mismo mes de 2024, medidas en términos reales, según el Índice de Ventas Minoristas que publica la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). En la comparación con julio, el retroceso fue de 2,7%, con lo que el acumulado del año se ubica en un descenso de 2,4%. El dato confirma que la demanda de las familias sigue restringida y que los pequeños comerciantes operan con márgenes cada vez más acotados.
Un consumo que se concentra en lo indispensable
El comportamiento de los compradores durante agosto estuvo atravesado por una marcada cautela. Las familias priorizaron productos de necesidad básica y postergaron la adquisición de bienes durables, calzado formal y artículos de mayor valor, en un contexto en el que el alza de tarifas de servicios y el endeudamiento acumulado de los hogares comprimieron el ingreso disponible. Las ventas puntuales que se registraron en panificados, indumentaria infantil y regalería se explican por el calendario escolar y la celebración del Día del Niño, pero esos picos no alcanzaron para neutralizar la caída general del mes.
Márgenes bajo presión en los locales
Del lado de la oferta, el cuadro también muestra complicaciones. Las actualizaciones en listas mayoristas, los fletes y la competencia de productos importados de bajo costo redujeron los márgenes de los pequeños comerciantes. Ante la dificultad para ofrecer cuotas sin interés, una herramienta clave para sostener ventas en este segmento, muchos locales recurrieron a descuentos por pago en efectivo, liquidaciones de temporada y promociones bancarias como vías para intentar mover el stock acumulado.
La mirada de los propios comerciantes
- El 46,5% de los consultados dijo que su negocio empeoró respecto del año anterior, dos puntos porcentuales más que en julio.
- Solo el 6,1% reportó una mejora en su situación.
- El 47,4% sostuvo que su performance se mantuvo igual en la comparación interanual.
- Para los próximos doce meses, el 42,8% prevé una mejora, el 43,9% espera que la situación siga igual y el 13,3% anticipa un deterioro.
- En materia de inversiones, el 57,9% consideró que no es momento para destinar recursos a su empresa.
Resultados por rubro y el peso del canal online
Cuatro de los siete rubros relevados crecieron en la comparación interanual: Perfumería (+12,8%), Textil e indumentaria (+6,4%), Calzado y marroquinería (+1,2%) y Ferretería y materiales para la construcción (+0,3%). En sentido contrario se ubicaron Bazar, decoración y muebles (-4,8%), Alimentos y bebidas (-2,5%) y Farmacia (-0,5%). En paralelo, las ventas online de los locales con presencia física mostraron una dinámica opuesta, con un alza de 17,6% interanual y de 0,4% respecto de julio, lo que sugiere un corrimiento del ticket hacia el canal digital en un escenario de consumo debilitado.
De cara a septiembre, la variable a seguir será la evolución de las ventas en Alimentos y bebidas y en Bazar, decoración y muebles, los dos rubros que acumulan las caídas más profundas, en un mes en el que suelen reaparecer gastos asociados a bienes durables y a la vuelta de rutinas, y en el que la dinámica de cuotas y promociones volverá a condicionar los márgenes de los pequeños comerciantes.
