El bombo de la platea y una pregunta que se volvió la nota más dulce del show de Ángela Torres
Cata Ponce y Hernán Erbetta eligieron el final de gira en Santa Fe para sellar su compromiso durante "Vértigo"; la cantante se enteró después, llorando frente al celular
Le voy a ser honesto, lector: hay noches en las que uno va a un recital pensando en el viaje de vuelta y termina volviendo con una historia para contar a los nietos. A mí me pasó esta semana, aunque la escena no haya sido la mía, sino la de Cata Ponce y Hernán Erbetta, una pareja de la platea que eligió el cierre de gira de Ángela Torres en la provincia de Santa Fe para hacer la pregunta más importante de su vida. Y el patio, como se dice en la jerga de los recitales, se convirtió en escenario de película.
Cuenta el material que la escena ocurrió mientras sonaba "Vértigo", uno de los temas fuertes del repertorio de Torres. En uno de los pasajes de la canción, con el show en pleno desarrollo, Hernán sacó una pequeña caja, se dio vuelta y le propuso casamiento a Cata. Los que estaban alrededor sacaron el celular y grabaron, porque hay cosas que uno intuye que después las va a querer ver una y otra vez.
Una propuesta que se hizo sola en las redes
Fue la propia Cata quien subió el video a sus redes y lo escribió con una claridad que ya quisiera para mí cualquier crónica: "Hernán Erbetta, sos lo mejor que me pasó en la vida. Gracias por hacerme tan feliz". Y agregó, sin ahorrarse adjetivos: "la propuesta de compromiso más mágica del mundo", citando además un verso de la canción que sonaba de fondo, como si la banda sonora ya estuviera pedida de antemano.
Hernán, por su parte, eligió una frase que pega en el centro de la cuestión: "Aguante el amor, es la cosa más poderosa que nos queda". Uno, que ya peina algunas canas, leyó esa línea y se acordó de su vieja, que decía parecidas cosas en la mesa de los domingos, cuando el mundo se venía abajo y ella servía el café como si nada.
La cantante se entera después, y se quiebra
Lo más lindo del asunto, y acá viene el detalle que le da forma de crónica humana, es que Torres no vio nada desde el escenario. Recién al rato, cuando refrescó Instagram en el camarín o en el hotel, tomó dimensión de lo que había pasado a metros de distancia. Su reacción llegó por historias, con la voz todavía entrecortada: "La historia que estoy por subir a continuación estoy llorando, no puedo creerlo". Y agregó algo que no quiero pasar por alto: señaló que el final de la letra de "Vértigo", donde dice "aguante el amor, la fuerza más poderosa que nos queda", había funcionado como cierre simbólico de la escena, como si la canción hubiera sido escrita para esa platea y no para otra.
Después reposteó el video en su perfil y dejó varios comentarios en la publicación original. Entre ellos, dos que vale la pena rescatar porque muestran a la artista sin maquillaje de personaje: "Estoy muerta de amor, los quiero mucho" y, en referencia al gesto de Hernán justo antes de la propuesta, un entrañable "¿Cómo la mira?". Son esas dos palabritas las que terminan de explicar por qué el video se hizo viral en cuestión de horas: no hay nada más contagioso que alguien que mira al otro como lo miraba Hernán en ese instante.
- La propuesta ocurrió durante "Vértigo" en el show de cierre de gira en Santa Fe.
- El momento fue registrado por personas de la platea y difundido primero por la propia pareja.
- Torres se enteró horas después al revisar Instagram y reaccionó entre lágrimas por historias.
- La artista reposteó el video y dejó varios comentarios destacados, entre ellos "Estoy muerta de amor" y "¿Cómo la mira?".
- El contenido acumuló miles de reproducciones y compartidos, impulsado por el público presente y por la difusión de la cantante.
Ahora, fíjese lo que sigue, porque es lo que me lleva a escribir esta nota con la convicción de que vale la pena leerla despacio. La gira terminó, la cantante se fue a dormir, y lo que queda flotando no es el setlist ni los fuegos artificiales, sino una pareja de la platea, una caja pequeña y una frase dicha en voz baja que después se gritó por las redes. Eso es lo que un recital deja cuando se cruza con la vida real: un agujero en la rutina por el que se cuela algo que no se puede fabricar con un guion.
Lo dejo planteado como me gusta dejarlo en estas notas, a la manera de la peña del domingo, con un vino y una pregunta para discutir: ¿vio alguna vez una propuesta de casamiento en un recital? Y, yendo un paso más allá, ¿le parece que ese tipo de momentos hacen que un show quede grabado de otra manera, como si el concierto tuviera dos escenas, la del escenario y la de la butaca de al lado? Yo, si me permite la confidencia, creo que la respuesta es sí, y que por algo la tradición folclórica siempre le dejó un hueco a la sorpresa entre canción y canción. Por eso, si este finde se anima, lo espero en alguna peña del barrio para seguir conversando de estas cosas, con el bombo lejos y la mesa cerca. Mientras tanto, vaya diciéndome: ¿a usted lo comprometieron en un show, o todavía guarda esa bala en el cargador?
