Dos sábados para recorrer el Concentrador de Neuquén con chivito, trucha y compras en grupo
El predio abre el 3 y el 10 de octubre, de 9 a 13, con acceso para particulares y comerciantes. El viernes 2 y el sábado 3 habrá venta especial de chivito del norte neuquino y trucha patagónica, con precios que van desde los 20.500 pesos por kilo hasta los 160.000 por la unidad entera.
Cuando crucé la portada del Mercado Concentrador del Neuquén, en aquel predio que ya conocen de memoria quienes viven en el oeste de la capital provincial, me crucé con Mirta, una vecina del barrio Gran Neuquén Norte, que llegaba con un carro y un listado en la mano. Venía, como tantas otras veces, a juntarse con sus hermanas para repartir la compra y llevarse un poco de todo sin pagar de más. Su historia, casi sin quererlo, me terminó explicando de la mejor manera cómo funciona este lugar durante octubre, cuando se viene un cronograma con dos sábados seguidos abiertos al público y una venta especial que promete animar la primera semana del mes.
La cita es el sábado 3 y el sábado 10 de octubre, de 9 a 13, con entrada libre tanto para familias como para comerciantes. La modalidad de los puestos es mayorista, aunque en buena parte de los casos se puede comprar por kilo y llevarse la mercadería fraccionada, con un precio diferenciado. En cada stand atienden consultas, aceptan distintos medios de pago y, en varios casos, ayudan a cargar las bolsas hasta el vehículo, algo que no es un detalle menor cuando uno se va con varias cajas de frutas o con una rueda de chivito entera en el baúl.
La venta especial de chivito y trucha
Lo más atractivo del arranque de octubre es la propuesta que llega de la mano de la Corporación para el Desarrollo de la Cuenca del Curá Leuvú, la CORDECC, que ya tiene experiencia en acercar productos del norte neuquino a los consumidores de la capital. La oferta incluye chivito criollo entero y congelado a 160.000 pesos la unidad, una alternativa para quienes quieran repartir entre varios o freezar y guardar. Para los que prefieren ir de a poco, habrá cortes envasados al vacío a 20.500 pesos por kilo: cuarto delantero, cuarto trasero y costillar, los tres clásicos de cualquier mesa con hueso.
A esa propuesta se suman los escabeches artesanales de chivo y de ajo, elaborados en la Planta de Alimentos El Alamito, que se venden a 20.000 pesos el frasco. Quienes pasen por el puesto también van a poder llevarse filet de trucha a 36.000 pesos el kilo, con dos presentaciones: la tradicional y una variante ahumada, siempre congeladas y envasadas al vacío para conservar el sabor y la textura hasta llegar a la cocina.
Cómo organizar una compra compartida
- Reunir el pedido entre familiares, amigos o vecinos antes de ir al predio.
- Aprovechar la modalidad mayorista para comprar cantidades más grandes y repartir después.
- Tener en cuenta que el precio cambia según se lleve la unidad entera, la caja cerrada o el kilo fraccionado.
- Consultar en cada puesto por medios de pago, disponibilidad y ayuda para cargar las compras.
- Comparar la oferta habitual del mercado con la venta especial de chivito y trucha del viernes 2 y el sábado 3.
Desde el equipo del Mercado Concentrador suelen remarcar que la mejor manera de sacarle jugo a la visita es armar una lista en conjunto y armar un grupo de whatsapp antes de salir, una recomendación que le escuché a más de un referente del predio y que la propia Mirta, mi vecina del barrio, ya tiene incorporada como ritual. La lógica es simple: si se compra por bulto o por unidad, el valor baja, y después cada uno se lleva su parte sin tener que cargar de más. Es, en el fondo, una forma de economizar el viaje y de volver a casa con la heladera bien provista.
Para los que prefieran arrancar la recorrida un día antes, la venta especial de chivito y trucha estará disponible el viernes 2 de octubre, de 12.30 a 17.30, en el mismo horario de atención que suele tener el predio durante la semana. El sábado 10, en tanto, el mercado volverá a abrir sus puertas con la oferta habitual de frutas y verduras de estación, carnes, pollo, pastas, lácteos, fiambres y artículos de almacén, entre otras opciones, para que cada visitante pueda comparar y elegir con tiempo. Al cierre de la recorrida, Mirta me dijo, mientras empujaba el carro ya cargado, que lo mejor de venir al Concentrador es irse con la sensación de haber hecho una compra inteligente y, sobre todo, compartida con quienes uno quiere.
