Domenech vuelve a lo suyo: el Virtus espera en el taller y el piloto ya se imagina candidato desde la primera carrera
El bicampeón del TN APAT anunció que regresará a su Volkswagen para la próxima temporada. El auto, primer Virtus construido bajo el reglamento actual, se reforma con Marcelo Ambrogio como asesor mientras el pergaminense reconoce que le costó sostener el protagonismo tras su victoria en Paraná.
Acá mando yo: Domenech no se llama Domenecini ni Domenecito. Se llama Alfonso Domenech, nació en Pergamino y es bicampeón del Turismo Nacional. Dos veces. No. Lo digo porque cada vez que toca contar su historia, alguien se apura a recordarle que un arranque fuerte no le garantiza nada. Y tiene razón. Pero también es justo decir que este piloto sabe lo que hace arriba de un auto y, sobre todo, sabe cuándo bajarse de uno que no le cierra.
Tres fechas después de subirse al Honda Civic del equipo MG-C Pergamino, el que había manejado Leonel Pernía, el pergaminense ya tiene claro su próximo movimiento: volver al VW Virtus con el que ganó la apertura del año en Paraná bajo la estructura de Saturni Racing.
El balance del año, en su propia voz
“Considero que mi temporada en el TN es similar a la del año pasado, arrancando la temporada ganando en la primera fecha, aunque posteriormente costó mantener el protagonismo. Eso nos llevó a concretar un cambio de auto y equipo hace tres fechas atrás, regresando al equipo MG-C Pergamino, que alistó el Honda Civic que utilizó Leonel Pernía en esta temporada.”Alfonso Domenech
- Títulos en el TN APAT: Clase 2 en 2016 y Clase 3 en 2024.
- Auto en preparación: VW Virtus, primera unidad construida bajo el reglamento técnico actual de la Clase 3.
- Equipo que lo atendió en su última incursión: Saturni Racing, con victoria en Paraná.
- Asesor técnico para la reforma del auto: Marcelo Ambrogio.
- Taller donde se trabaja el Virtus: Mauro García.
Y acá va el dato que duele, sobre todo para un piloto que ya sabe lo que es levantar la copa: en los últimos dos años arrancó ganando y se quedó sin nafta antes de tiempo. Le pasó en 2024 con el título bajo el brazo y le volvió a pasar este año, con la victoria en Paraná como única inyección de optimismo antes de pegar el salto al Honda de Pernía. (Ojo, dirigencia del Saturni: el auto no era malo, era otra cosa. Pero dos arranques ganadores seguidos sin final feliz empiezan a parecer patrón y no casualidad.)
El plan para el año que viene
Domenech fue al hueso: el Virtus está en el taller de Mauro García y ya tiene lista una serie de reformas, con Marcelo Ambrogio como asesor externo. El objetivo, según él mismo, es volver a correr con auto propio y pelear el campeonato desde la primera fecha. Ambicioso. Necesario. Y, tratándose de un piloto con dos coronas en la mochila, hasta razonable.
El historial, claro, juega a su favor: dos títulos en distintas clases y un Virtus que ya demostró que puede ganar en Paraná en el debut. La pregunta que sobrevuela la próxima temporada es la de siempre en el TN: ¿le alcanza con un gran primer tercio de calendario para sostenerse hasta el final? Porque ganar la apertura y después mirar la pelea desde atrás ya dejó de ser un accidente y empezó a parecerse a una costumbre. Y costumbres así, querido lector, se combaten con trabajo en el taller y un poco menos de declaraciones eufóricas en febrero. Don Alfonso, se lo digo con cariño: esta vez, la primera fecha no la desperdicie.
