Viernes, 18 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
PortadaDeportes
Deportes /

Defensa y Justicia se pinchó en Santiago del Estero: tenía todo y terminó repartiendo puntos

El Halcón de Florencio Varela ganaba 2-0 con goles de Lucco y Fernández, pero Central Córdoba lo empató con el descuento de Iacobellis y un penal de Sequeira que hubo que repetir por el adelanto del arquero. La punta del Grupo A, otra vez, será cuestión de otro día.

Por Matías SalvatierraDeportes · 18 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Voy a ser directo: este empate de Defensa y Justicia tiene olor a derrota. No por el resultado en sí, que en cualquier otra circunstancia sería un punto valioso en condición de visitante, sino por cómo se dio. El equipo de Florencio Varela se fue al entretiempo con una ventaja de dos goles que administró durante largos pasajes del segundo tiempo, y terminó celebrando que no se le escapó el partido en el descuento. Eso, en cualquier análisis serio, es un retroceso.

El arranque soñado y el golpe de realidad

Jeremías Lucco y Leandro Fernández habían pintado el panorama ideal para la visita. Defensa controlaba el trámite, el mediocopio funcionaba y la diferencia de dos goles parecía una plataforma suficiente como para empezar a pensar en la cima del Grupo A del Clausura. Central Córdoba, en tanto, daba la imagen de un equipo al que la noche se le había hecho cuesta arriba desde temprano.

Hasta que el fútbol, que es el deporte más honesto que existe, le recordó a Defensa que los partidos no se ganan a los cuarenta minutos. Marco Iacobellis descontó para el local con una definición que devolvió la tensión al Madre de Ciudades y, sobre todo, le metió presión psicológica a un equipo visitante que empezó a mirar el reloj en lugar de jugar el partido.

La noche del VAR y un penal que hubo que repetir

Llegamos entonces a la jugada que, a mi criterio, define el encuentro. Minuto 44 del segundo tiempo, Pablo Echavarría recibe el llamado de Fernando Espinoza desde el VAR para revisar una acción dentro del área de Defensa. La pelota le pega en el brazo a Nazareno Roselli, un pibe de veinte años que había entrado por Damián Fernández, y el árbitro, después de casi cinco minutos de observación, sanciona penal con el argumento de una mano deliberada.

Aquí, una pausa para la dirigencia de Defensa (que en este momento está leyendo con el ceño fruncido): el cuerpo técnico no puede seguir exponiendo a chicos de inferiores en contextos decisivos sin un respaldo táctico mayor. Roselli no tuvo mala actuación, pero la regla es clara y los jóvenes suelen pagar los platos rotos en este tipo de situaciones límites. La queja posterior del plantel visitante es entendible, aunque no exime de responsabilidad institucional.

Leonardo Sequeira se hizo cargo del remate, Matías Borgogno lo contuvo, pero el VAR volvió a aparecer para señalar el adelantamiento del arquero. Penal repetido, Sequeira convirtió y estableció el 2-2 definitivo. Doble intervención tecnológica en la misma jugada, que es exactamente el tipo de cosa que vuelve locos a los hinchas y que debería motivar un debate serio en la AFA sobre los límites de la herramienta.

Historial que duele y un cierre con suspenso

Mirando el historial reciente entre ambos clubes, lo de Defensa en Santiago del Estero ya empieza a convertirse en una película vista. No es la primera vez que el Halcón llega con ventaja al complemento y termina cediendo puntos en el tramo final. Es un patrón, y los patrones, en el fútbol profesional, no son casualidad: son síntoma.

El epílogo fue de infarto: dieciséis minutos de adicionado (una exageración que ya merece su propia columna), dos remates de Defensa que estuvieron cerca y un gol de Diego Barreda para Central Córdoba que el línea invalidó por posición adelantada de Sequeira en el origen. Final 2-2, sabor amargo para la visita, sensación de hazaña para el local.

¿Qué le pido al técnico de Defensa, con todo el sarcasmo que me caracteriza? Que la próxima vez que el equipo esté 2-0 arriba fuera de casa, se acuerde de Santiago del Estero y cierre el partido con la misma intensidad con la que lo arrancó. Porque así, con estos papeles, la punta del Grupo A va a seguir siendo un cuento de hadas para el Halcón. Y los cuentos, ya se sabe, son para los chicos.

MS

Te puede interesar