Cordillera neuquina: los dos pasos a Chile siguen abiertos, pero la montaña pide cadenas, paciencia y mucho cuidado
Pino Hachado y Cardenal Samoré funcionan este lunes con habilitación plena, según los partes de Vialidad Nacional. La calzada está húmeda, hay hielo en algunos tramos y la obligatoriedad de las cadenas físicas se repite en ambos cruces, en un día atravesado por una alerta amarilla por tormentas.
Soy Griselda Villavicencio y arranco esta nota como me gusta empezar las crónicas de sociedad y salud: con nombre y barrio, para que se sepa desde dónde se cuenta. Esta vez la historia empieza lejos de una sala de espera y de un consultorio, pero el cuerpo y la salud siguen siendo protagonistas, porque la montaña también pone a prueba al organismo. Hablo de cruzar a Chile por la cordillera neuquina, algo que muchos argentinos hacen por trabajo, por visita familiar o para escapar unos días, y que este lunes encuentra a los dos pasos internacionales abiertos, aunque con condiciones que nadie debería subestimar.
El parte de las 7.05 que difundió Vialidad Nacional indica que Pino Hachado está habilitado para todo tipo de vehículos. La ruta está mojada, con sectores de hielo, hay neblina que recorta la visibilidad, se registran animales sueltos sobre la calzada y el organismo advirtió riesgo de caída de rocas en el kilómetro 48, donde trabajan equipos de Vialidad Nacional para mantener la traza en condiciones.
Cardenal Samoré, abierto pero con lluvia y aguanieve
El segundo cruce cordillerano, Cardenal Samoré, también permanece habilitado según el parte de las 7.20, aunque el cuadro meteorológico tiene su propio perfil. La calzada está despejada y mojada, con lluvias intermitentes en los tramos bajos y aguanieve a medida que se gana altura, una combinación que vuelve al asfalto resbaladizo y reduce el margen para frenar o corregir la trayectoria.
Desde Vialidad Nacional recomendaron aumentar la distancia de frenado y evitar maniobras de sobrepaso en Cardenal Samoré, y precisaron que personal del organismo se encuentra operando en la zona para asistir a los viajeros y mantener la transitabilidad.
Lo que se repite en los dos pasos
- Calzada húmeda y clima inestable en ambos cruces, lo que achica el margen de reacción al volante.
- Obligatoriedad de llevar cadenas físicas en el vehículo en Pino Hachado y en Cardenal Samoré, sin variantes textiles que no sean aceptadas por el organismo.
- Presencia de equipos de Vialidad Nacional trabajando sobre la ruta en distintos puntos.
- Recomendación de consultar el estado actualizado antes de salir y de evitar maniobras bruscas.
Tormentas, granizo y viento en toda la provincia
A este escenario se suma una alerta amarilla por tormentas que rige para toda la provincia del Neuquén, con previsión de lluvias de variada intensidad en períodos cortos, posible caída de granizo y ráfagas de viento, un combo que puede cambiar el panorama de los pasos en cuestión de horas, incluso dentro de la misma jornada.
El médico neumonólogo Eduardo de la Puente, del hospital Castro Rendón, suele repetir una frase que la cordillera vuelve literal: en altura el cuerpo tiene menos margen, y el vehículo también. Por eso, frente a hielo, aguanieve y calzada mojada, la recomendación es circular a velocidad moderada, mantener las luces encendidas y verificar que las cadenas físicas estén en condiciones antes de subir, no cuando ya empezó a nevar.
Para los viajeros que todavía dudan, los partes de Vialidad Nacional se pueden consultar en la web argentina.gob.ar/rutasnacionales o por teléfono al 0800-222-6272 y al 0800-333-0073, de lunes a viernes de 9 a 17, un dato simple que, como me dijo una vez un guardaparque de Junín de los Andes mientras me cebaba un mate a la vera de la ruta, a veces salva una escapada y otras salva una vida: en la montaña, mejor llegar un rato después que no llegar.
