Colectivos del AMBA al borde del recorte: el boleto cubre un tercio de lo que cuesta y las líneas empiezan a achicarse
Cuatro cámaras empresarias emitieron un comunicado conjunto y advirtieron que, si no se recompone el desfasaje de 91.803 millones de pesos de septiembre, van a restringir frecuencias en más de 100 líneas que mueven a 200 millones de pasajeros por mes.
Lo que llegó a las últimas horas del lunes a las redacciones de los portales de noticias es un comunicado firmado por cuatro cámaras empresarias que no usan eufemismos: las líneas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires están a punto de recortar frecuencias si nadie acomoda el desfasaje entre lo que cobran y lo que sale mantener cada unidad en la calle. La advertencia toca de lleno a más de 100 líneas que, según el Índice Bondi de septiembre, transportaron 200,9 millones de pasajeros, casi 25 millones menos que un año atrás.
Las entidades que firmaron el documento son la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros (CEAP), la Cámara de Empresas de Transportes Urbanos y Suburbanos de Buenos Aires (Cetuba), la Cámara de Transporte de la Provincia de Buenos Aires (Ctpba) y la Cámara Empresaria de Unidades Turísticas y Urbanas de la Provincia de Buenos Aires (Ceutupba). Todas juntas concentran a las operadoras de jurisdicción nacional y, en los hechos, al corazón del sistema que usan a diario los usuarios del conurbano y de la ciudad de Buenos Aires.
Un agujero de 91.803 millones que el Estado no reconoció
El Índice Bondi, que elabora todos los meses la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor, es la radiografía más cruda del problema. En septiembre el costo real estimado del sistema fue de 453.495 millones de pesos, mientras que la estructura de costos reconocida oficialmente llegó apenas a 361.692 millones. La diferencia entre uno y otro número, 91.803 millones de pesos, es el agujero que las empresas dicen que no tiene contraparte y que ya empezó a comerse las reservas de las compañías.
Llevado a boleto por pasajero, el cuadro es igual de elocuente. El costo real sin subsidio se ubica en 2.494 pesos por viaje, y la cobertura tarifaria apenas alcanza el 33,91 por ciento. Es decir: cada pasajero paga cerca de un tercio de lo que cuesta transportarlo, y el déficit por pasajero trepa a 456 pesos. La traducción en la vida cotidiana es simple: o alguien pone esa diferencia, o las líneas dejan de pasar con la frecuencia de siempre.
Menos pasajeros, menos coches y un error de 40.000 millones
El comunicado empresario pone el dedo sobre dos llagas que se retroalimentan. Por un lado, una caída de la demanda que ya se siente en el asfalto: en septiembre de este año se registraron 200,9 millones de viajes contra 225,3 millones del mismo mes del año pasado, una baja de casi 11 por ciento. Por el otro, una flota activa que se encogió: pasó de 17.310 unidades a 16.700, un 3,5 por ciento menos, lo que muestra que el ajuste en las unidades ya empezó a aparecer en las calles.
A eso las cámaras le suman un dato que duele especialmente: entre junio y octubre hubo un error en la proyección de recaudación que sobreestimó los ingresos del sistema en 40.000 millones de pesos. Según el comunicado, esa diferencia todavía no fue compensada y se suma al rojo mensual. Para los lectores de a pie, significa que las cuentas que se usaron para diagramar los pagos del año estaban infladas y que la plata nunca entró.
Aguinaldos y paritarias a la vista: el cronograma que preocupa
Las cámaras no se quedaron en el diagnóstico. También plantearon lo que viene y lo que se viene es pesado: la proximidad del pago del medio aguinaldo, más la apertura de una nueva ronda de negociaciones salariales, mete presión extra sobre las finanzas del sector. Las empresas aclararon que advirtieron "con anticipación" justamente para que la decisión política llegue antes de que la falta de plata las obligue a aplicar el recorte de manera desordenada.
“La situación económica del sector pone en riesgo la continuidad y regularidad de los servicios.”CEAP, Cetuba, Ctpba y Ceutupba, en comunicado conjunto
Lo que sigue, según el texto firmado por las cuatro cámaras, es que de no mediar una respuesta concreta se verán obligadas a "restringir progresivamente" los servicios, administrando los recursos disponibles para "evitar una paralización total". No precisaron plazos ni un cronograma formal de quita de frecuencias, pero el tono del comunicado marca un punto de inflexión: la amenaza dejó de ser un rumor gremial y pasó a ser un documento empresario con nombre y apellido.
